EL PERDÓN DE LOS PECADOS
Lección 5
Meta: Mostrar como obtener la salvación mediante la sangre de Cristo.
I. Romanos 3:23
A. Nadie puede considerarse “bueno”. Todos somos culpables de pecado.
II. Isaías 59:2
A.
Nuestro
pecado nos separa de Dios.
B.
Es necesario
derrumbar la barrera del pecado para poder tener una relación con Dios.
III. Efesios 2:8-9
A.
La
“gracia de Dios” es un regalo inmerecido.
B. Somos salvos por gracia mediante la fe obediente (Santiago 2:14-16). No por nuestras propias obras.
C.
No
podemos ganarnos nuestra salvación porque todos hemos pecado. La salvación es sólo obtenida a través de la
gracia de Dios.
IV. Efesios 1:7
A.
Obtenemos
el perdón de pecados mediante la sangre de Cristo.
B.
Su
sangre nos redime derrumbando la barrera del pecado y nos une de nuevo con
Dios.
C.
La
gracia de Dios hace que todo esto sea possible.
V. ¿Cómo entramos en contacto con la sangre
redentora de Cristo?
A. Romanos 6:3-4
1.
Nos unimos a Cristo mediante el bautismo.
2.
Nos unimos a Él en su muerte (su sangre) a través del bautismo.
3.
Debemos ser sepultados en agua con Él (no rociados con agua) mediante el
bautismo.
4.
Salimos del agua a vivir una nueva vida.
Vea la ilustración “Obediencia al Evangelio”.
B.
Colosenses 2:11-12
1.
Cristo circuncida nuestros pecados cuando somos sepultados con Él en el
bautismo.
2.
El bautismo requiere de fe. Por
lo tanto, tenemos que creer antes de ser bautizados.
3.
El bautismo no es obra nuestra sino del poder de Dios.
4.
Comparemos esto con una cirugía. Cristo
es el cirujano. Su sangre es el bisturí
que corta el pecado.
El bautismo es la sala de
operaciones. Nosotros somos los
pacientes.
C.
Hechos 2:38
1. Tenemos que arrepentirnos (cambiar nuestra
mente) y abandonar nuestras acciones y
pensamientos.
2.
El bautismo es para el perdón de los pecados. Jesús nos circuncida en el bautismo.
3.
Dios nos promete el don del Espíritu Santo. Dios da su Espíritu a los que pertenecen a
Él.
D.
Efesios 1:13-14
1.
El Espíritu Santo nos es dado como sello de propiedad divina. Todo el que tiene el Espíritu Santo
pertenece a Dios.
2.
El Espíritu Santo es como el sello en una carta. Una vez que la carta reciba el sello
apropiado, puede
llegar a
su destino. De la misma manera, cuando
una persona está sellada con el Espíritu Santo,
va de
camino al cielo. El cielo es la herencia
prometida.
E.
Hechos 22:16
1.
¡No tardes!
Reto: ¿Estás listo para hacer de Jesús el Señor y Salvador de tu vida hoy mismo?