Nebuchadnezar's dream statue

2:36 El sueño de Nabucodonozor revela el curso de la historia del mundo hasta los tiempos del final. La cabeza de oro de la imagen (v. 32) representa el imperio babilónico poderoso y rico bajo Nabucodonozor. Un reino que se presenta después de Babilonia es representado por el pecho y los brazos de plata (v. 32). Aunque es más fuerte que Babilonia, pues la plata es superior al oro en fuerza, el imperio Medo-Persa (observe los dos brazos como la unión de los medos y de los persas) sería inferior a Babilonia, como la plata vale menos que el oro. El vientre y los muslos de la imagen son de bronce, el metal asociado a las legiones conquistadoras de Alejandro Magno. El bronce es más fuerte que el oro o la plata, pero el valor de la estatua continúa declinando. Finalmente, las piernas de la imagen son de hierro, y los pies y los dedos del pie son de hierro mezclado con arcilla (v. 33). El hierro refiere al imperio romano, una vez el más fuerte de todos los reinos. Mas sin embargo, fue dividido en dos imperios – el este y el oeste, y en sus últimos días se convirtió en una confederación de muchos reinos (los dedos del pie) que contenían el hierro y la arcilla, una mezcla de la fuerza y la debilidad. Esta profecía notable de Daniel fue satisfecha exactamente como él predijo. Babilonia cayó ante los medos y los persas, el imperio persa a Alejandro y a los macedonios, y las cuatro divisiones del imperio de Alejandro a Roma. Durante los tiempos de los emperadores romanos, el reino de Dios fue establecido 50 días después de que crucificaron a Jesús. El capítulo 2 de Hechos registra la ocasión trascendental cuando las profecías de Dios fueron satisfechas referentes al establecimiento de su reino, al derramar su Espíritu, la disponibilidad del perdón de pecados y el cambio de testamento.

2:44 Una característica final de la visión registra la última razón del sueño. Los dedos del pie vulnerables de la gran imagen se convierten en el blanco de una piedra que viene de ninguna parte. La piedra "se ha cortado" sin manos, una indicación que la piedra, desemejante a la gran imagen, no es de origen humano. Chocando con los dedos del pie de la imagen, la piedra rinde un soplo machacante a la composición de hierro y de arcilla. La imagen entera se consume, siendo completamente destruida en esa caída. Esta piedra, cuál "se convirtió una gran montaña y llenó la tierra entera" (v. 35), se identifica como el reino de Dios. Después de la destrucción de la imagen, el reino de Dios continúa por siempre en fuerza completa. Al parecer, el sueño tenía varios resultados: (1) el sueño y su interpretación trajeron a Daniel a la prominencia en Babilonia bajo Nabucodonozor (vv. 46-49); (2) el sueño también funciona como advertencia inicial a Nabucodonozor que él, aunque es grande, no era invencible, y debe prepararse para la última disolución de su reino a menos que él se humillara ante el Dios verdadero; (3) el sueño debe haber proporcionado consolación inmensa a Daniel y a los cautivos hebreos, asegurándolos que el reino de Dios sería en última instancia triunfante, superación de todos los reinados despiadados de países y culturas terrenales; y (4) Nabucodonozor de tal modo fue introducido al Dios vivo y verdadero (v. 47).