PERSPICACIA

 

   Es alentador el saber que en Cristo tenemos piedad. Muchas veces nos sentimos sin esperanzas en nuestras batallas con la carne. Entre los pensamientos que entran a nuestra mente están: “¿Cómo me puede perdonar Dios?” o “Dios probablemente no me va a perdonar eso.” Esta mentalidad solo nos conduce a la desesperación y el desanimo, ¡dándole la victoria a Satanás! Pero gracias a Dios, quien es rico en misericordia (Efe. 2:4), ¡nos da la victoria sobre la culpa por la sangre de Cristo! ¡Solo tenemos que confesar y reconocer nuestros pecados! La confesión es un elemento necesario del vivir cristiano. La confesión ocurre en dos procesos paralelos: la confesión del pecado (1 Juan 1:9) y la confesión de nuestra fe, eso es, el reconocer que Cristo es nuestro Señor y Dios (Rom. 10:9,10).

   La confesión de nuestros pecados es un aspecto individual y corporativo de nuestro culto a Dios. En el Jordán, los seguidores de Juan eran bautizados, confesando sus pecados (Mat. 3:6; Ma. 1:6). Dios fielmente perdona los pecados de los que lo confiesan (1 Juan 1:9). Santiago nos exhorta a orar los unos por los otros y a confesar nuestros pecados también (San. 5:16). ¡Al acercarnos a Dios y confiar en Su misericordia nos lavamos de toda culpa! ¡Pero debes creer! ¡Debes confiar y tener fe que Él te perdona! Si dudas, ¡entonces no le crees a Dios que Él te perdona! Dicen las escrituras, “Pero sin fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que él existe y que recompensa a los que lo buscan.” (Heb. 11:6) y “Pero pida con fe, no dudando nada...” (San. 1:6).

   El creer (tener fe, o confiar) y la confesión son la misma cosa. Si crees que Él perdona, entonces perdonara tus pecados cuando los confiesas. Dios no miente. ¡Él es fiel a Su Palabra!

La Vida en Cristo

Dependiendo de la Sangre

 

Texto:                         1 Juan 1:9

Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.

 

Tema:

La confesión penitente y el reconocer nuestro pecado es lo que nos libera de la culpa. Es alentador el saber que Dios tiene misericordia con nosotros, ¡si la buscamos! Juan dice, en confianza, que Él “¡nos perdonara de todo pecado y nos purificara de toda maldad!” Dios es fiel a Su palabra. Nos promete perdón si somos creyentes penitentes confesores. Por lo tanto, ¡confía en Él quien abunda en gracia! Confía en el poder limpiador de la sangre de Cristo. ¡Te librara de toda culpa! ¡AMEN!

 

Aplicación:

Sugerencias Practicas:

1. ¡Mentalidad Correcta! ¡Odia el pecado!

    No lo tomes a juego. Ódialo con pasión.

2. ¡Confiesa tus pecados! La Biblia nos

    enseña que la confesión nos lleva al perdón.

    Confiesa tus pecados y busca la gracia y la

    Misericordia de Dios. ¡Él es fiel para

    perdonarte y purificarte si eres un creyente

    penitente!

3. ¡Busca la oración de los santos! La Biblia

    nos enseña que nos debes confesar los

    pecados (San. 5:16). Encomiéndate a

    hermanos y hermanas de confianza para tu

    confesión. Deja que te ayuden, que oren, y

     que te recuerden de la gracia de Dios!

4. ¡Confía en Su sangre! Dios te ama de

    verdad y te quiere perdonar. ¡Por esta razón

    Cristo murió por ti! ¡Tenemos un Dios

    magnifico quien nos perdona a través de la

    sangre de Su hijo! ¡Cree y confiesa!

 

 ¡Que el Señor te bendiga grandemente!

SERMÓN

¡Dependiendo y Confiando de la Sangre!

 

I. Jesús, Nuestro Sacerdote--Hebreos 7

 

 A. Sacerdote Perpetuo--7:18-21

 

      1. La ley es débil e ineficaz

          a. Es santa y buena (Rom 7:12)

          b. No puede justificar a los pecadores

          c. No nos puede perfeccionar

 

      2. Tenemos esperanza en Cristo

          a. Nos trae a la presencia de Dios

          b. Nos da esperanza de salvación

          c. Es el juramento de Jehová

             (vs 21)

 

 B. Sacerdote Inmutable--7:22-26

 

   1. Fiador de un Mejor Pacto

      a. El Superior Pacto: El Evangelio

          --justificados a través de Su sacrificio

          --perfeccionados a través del sacrifico

 

      b. Intercesor Perpetuo

         -- de parte del deudor—nosotros

         -- Nos promete misericordia

         -- Su sangre nos limpia de toda culpa

             (Heb 10:22)

 

      c. Sacia nuestra necesidad

        -- De perdón

        -- De salvación

        -- Nos rescata de la consecuencia de

    nuestros pecados

 

II. Conclusión

 

1 Juan 1:9—Dios que Dios te perdona

                  cuando confiesas tus pecados.

  

CHARLA

 

Introducción:

What is the purpose of insurance? What does the insurance do in case of a default on a loan?

 

¡Encárgate!                    Hebreos 7:1-3,18-26

 

1. ¿Quién era Melquisedec? ¿Cómo era semejante

    a Cristo? Menciona sus atributos.

 

2. ¿Por qué la ley es débil e ineficaz? ¿Cómo es

    diferente a la esperanza del evangelio?

 

3. ¿Cómo se diferencia el sacerdocio de Cristo

    del Levítico? ¿Qué quiere decir el autor de

    Hebreos cuando dice, “sin juramento fueron

    hechos sacerdotes”?

 

4. Como nuestro sacerdote, ¿qué nos garantiza

    Cristo?

 

Enfoque:

 

1. ¿Qué nos quiere decir el vs. 25 cuando dice,

    Nos puede salvar perpetuamente”? Explica.

 

2. Lee 1 Juan 1:7-9. ¿Qué produce el perdón?

 

3. ¿Qué te dice esto de la naturaleza de Dios?

 

4. ¿Qué te dice de los que están en Cristo?

 

 

Práctica:

 

Oremos que seamos personas de confesión. No sólamente confesando a Jesús ante los hombres al compartir el evangelio, sino también confesándonos nuestros pecados. ¡Oremos que confiemos en el poder limpiador de la sangre de Cristo al confesar nuestros pecados a Dios y ante nosotros mismos!

 

Dependiendo de la SANGRE...

 

LUNES

La sangre preciosa de Jesús, derramada en el Calvario hace dos mil años, es lo que trae paz ente nosotros y Dios. Nada mas en el Cielo o la Tierra nos puede reconciliar a Dios excepto tu fe en Jesús—fe en el evangelio (las buenas nuevas) que Él nos trae—confiando que Él puede y te va a salvar del infierno eterno si crees en Él. Lee Col. 1:19-23. ¿Qué nos trae reconciliación? ¿Cómo puedes aplicarte esta reconciliación a tu persona (vs. 23)? Ahora lee Tito 3:4-6. ¿Por qué nos salvo Dios? ¿Fue porque hicimos algo bueno? Este versículo habla de la renovación que ocurre cuando te purifica la sangre de Cristo por primera vez. ¿Cómo ocurre esta renovación? Cuando dependes de la bondad y la misericordia de Dios 3 cosas pasan: (1) Eres justificado, (2) Eres santificado, (3) Eres glorificado. Escribe Efe. 2:13 en una tarjeta y memorízatelo. Prepárate cada día pensando sobre la bondad que Dios tiene contigo y ora que seas bondadoso con todos hoy.

 

MARTES        La sangre de Jesús justifica...   nos libera de la penalidad del pecado...

La bondad de Dios, expresada por el sacrificio de Jesús, nos provee condición justa ante Dios si creemos en lo que Jesús ha hecho por nosotros. Lee Rom. 3:24-27. ¿Cómo nos llega la justificación? Busca en un buen diccionario la palabra justificar. ¿Por qué sacrifico Dios a Jesús? ¿Cómo es que la justicia de Dios se manifiesta en los que creen en Jesús? Respuesta: La justicia de Dios es justificar a los que tienen fe en Jesús; los que dependen del sacrificio de Jesús y no en sí mismos para limpiarse de todo pecado. ¡A través de la sangre de Jesús te vuelves puro ante los ojos de Dios! ¡¡Como si nunca hubieses pecado!! ¡AMEN! ¡Nuestra rectitud es “prestada” de Jesús por medio de su sangre que nos limpia! Lee Rom. 5:9-11. La confianza tiene mucho que ve aquí. Pablo razona contigo: Si Dios te ha justificado, ¿no te salvara de la ira venidera? El don de reconciliación (el hacernos uno con Él) viene como resultado de la dependencia en la sangre de Jesús para justificarte. Escribe Gal. 2:20-21 en una tarjeta y memorízatelo.

 

MIÉRCOLES            La sangre de Jesús redime...   nos libera del poder del pecado...

Lee Efe. 1:7-8. ¿Cómo obtenemos redención? ¿Qué acompaña esta redención? ¡Nota como Dios hizo sobreabundar estas riquezas para con nosotros! ¡Lo hizo según las riquezas de Su gracias! (Busca en un diccionario la palabra sobreabundar). La razón por la cual puede ocurrir nuestra redención (el renovar de nuestra mente y espíritu aunque pequemos) es porque tu conciencia puede ser limpia por la sangre de Jesús. Lee Heb. 9:14-15. Tu conciencia limpia solo te puede llegar como resultado de creer en el poder de la sangre de Jesús, no tus propios hechos o tu propio pensar. ¿A que te llevan tus propias obras? Porque eres pecador, es necesario que te acerques al trono de Dios con un corazón sincero: lee Heb. 10:19-22. ¿Cómo puedes aproximarte al trono celestial (por oración)? ¿Debes aproximarte con confianza o con temor? ¿Cómo debe estar tu corazón cuando te aproximas al trono de Dios (vs. 22)? Escribe Salmo 130:7-8 en una tarjeta y memorízatelo.

 

JUEVES                     La sangre de Jesús glorifica...   nos libera de la presencia del pecado...

Como somos redimidos por la sangre de Cristo expresada a través de la Gloria de Dios en la muerte de Jesús en la cruz, nuestra pureza debe continuar basada en la fe que tenemos en la resurrección de Jesus. El hecho de que Jesús fue resucitado y glorificado nos da fe y esperanza en Dios. ¡Fe que Dios nos ha santificado (purificado) y esperanzas de que nos librara de la presencia del pecado cuando veamos a Jesús cara a cara! Lee 1 Pe. 1:18-23. A causa de la expectativa y el valor de tu glorificación, imita el amor bondadoso de tu Salvador Jesús. Deja que este amor se exprese en ti como un amor sincero por tus hermanos en la fe. Recuerda que tu esperanza no es corruptible, ¡sino incorruptible en las riquezas de Cristo! Escribe Apoc. 12:11 en una tarjeta y memorízatelo.

 

VIERNES

¡Cuán maravillosa es la bondad de nuestro Dios!  Somos tan débiles que Él continuamente nos asegura de Su amor presente en las promesas descritas en la Biblia. Por eso necesitamos alimentar nuestra mente con Su palabra, dejando que Su Espíritu renueve nuestros pensamientos, dependiendo de la sangre de Jesús para limpiarnos de todo pecado y de conciencias culpables. Lee 1 Juan 1:7. ¿Qué significa el caminar en la luz? (Sugestión: “como El esta en la luz”)  Caminar alude a un estilo de vida basado en las obras por fe.  No nos sentamos en la luz, ¡caminamos (Col. 3:12-14)! El verbo denota acción continua. ¿Pecas hasta si caminas en la luz? ¿Cómo nos libramos de estos pecados? La palabra “limpiar” (Gr. katharizo) esta en el tiempo presente y también denota acción continua. ¡¡¡No es un regalo maravilloso el que nos ha dado Dios!!! Escribe Efe. 2:8-10 en una tarjeta y memorízatelo. Este versículo resume el tema de esta semana, la maravillosa sangre de Jesús. ¡¡¡Comparte esta gran y extraordinaria noticia!!!