PERSPICACIA

 

   Cuando el endemoniado fue librado del poder de Satanás deseo seguir a Cristo. Jesús no le dejo ir porque tenía otro trabajo más importante para él: ir a los suyos y proclamarle las grandes cosas que el Señor hizo por el (Marcos 5:18-19). ¡Este hombre fue llamado a ser testigo de Jesús, el Cristo! El pueblo de Dios en el Antiguo Pacto se conocía como Sus testigos (Isaías 43:10). Esto es así también para el cristiano en el Nuevo Pacto. ¡Somos llamados a testificar sobre la misericordia de Dios que salva! El apóstol Pedro entendía esto cuando le hablo a Cornelio y a su casa diciendo, “Y nos mandó que predicáramos al pueblo y testificáramos que él es el que Dios ha puesto por Juez de vivos y muertos. De este dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él crean recibirán perdón de pecados por su nombre. " (Hechos 10:42-43)

   Es nuestro deber, como fieles discípulos de Cristo, compartir el mensaje del evangelio con los perdidos. En Lucas 12:8, Jesús dice, “Os digo que todo aquel que me confiese delante de los hombres, también el Hijo del hombre lo confesará delante de los ángeles de Dios...” Jesús nos asegura que si lo confesamos delante de los hombres, Él nos confesara como Su pueblo en el último día, ¡delante de los ángeles y de Dios! El propósito del trabajo de Jesús fue salvar a Su pueblo de sus pecados (1 Tim 1:15). Por esta razón se le dio el nombre de “Jesús” (Mat. 1:21). Él nos llama a continuar Su trabajo de traer almas a Su Reino. Este es significado de la parábola de las diez minas en Lucas 19:12-27. Él dice ocúpense (KJV) o “negociad” hasta que venga. ¿Té estas ocupando del negocio de tu Padre Celestial? Recuerda, ¡el evangelio salva (Rom. 1:16)! ¿Cómo podrán creer en el si no le hablas del mensaje? (Rom. 10:14) ¡Eres luz y sal! ¡Cumple con tu propósito!

 

La Vida en Cristo

Proclamando a Cristo

 

Texto:                Salmo 145:10-12

“¡Te alaben, Jehová, todas tus obras, y tus santos te bendigan! La gloria de tu reino digan y hablen de tu poder, para hacer saber a los hijos de los hombres sus poderosos hechos y la gloria de la magnificencia de su reino.”

 

Tema:

Como una estructura bella da gloria a su constructor y una pintura admirable testifica sobre el talento del pintor, ¡los santos escogidos de Dios adoran a Su Señor! ¡El pueblo de Dios habla sobre la grandeza de Su Reino y testifica de Sus poderosas obras hechas por Cristo Jesús! ¡Somos llamados a proclamar el mensaje que salva del evangelio! ¿Les ha hablado a otros de Jesús? ¿Estás compartiendo el amor de Dios con los perdidos?

 

Aplicación:

Sugerencias Prácticas:

1. ¡Carga tarjetas de presentación contigo! Mantente suplido de tarjetas de presentación con tu nombre, número, e información de la iglesia. Invita a los que ves a venir y compartir. Los que acepten tu invitación, dales una tarjeta y un mapa de cómo llegar al local de reunión.

2. Lleva tratados contigo. Mantente suplido de tratados que hablen sobre el evangelio y como obedecerlo. ¡No los gastes en quienes no están interesados!

3. ¡Habla a otros de Jesús! ¡Comparte con los perdidos el mensaje del evangelio! Déjales saber sobre el amor de Jesús, quien murió por ellos y los quiere salvar. ¡Intercambia números de teléfono y cítalos a estudiar la Biblia!

¡Que Dios te bendiga grandemente!

SERMÓN

Proclamando a Cristo

 

I. El Destino de los Pecaminosos

 

 1. Sodoma y Gomorra

    (Gen. 18:20-19:29)

 

    a. Eran malvados

 

    b. Se determina destruir la ciudad

         --Dispuesto a rescindir por unos

            pocos justos (compasión)

         --El Señor es paciente con Abraham

 

    c. Lot era un hombre justo

        (2 Pedro 2:7-8)

         --Molesto por la vida pecaminosa

            de los Sodomitas

         --Atormentado por lo que veía y

            oía

         --¿¿¿No le predicó???

 

     d. Dios destruye las ciudades con fuego

 

 2. El deber del Cristiano (2 Cor 5:10-11a)

     --Recuerda el juicio venidero

     --¡Persuade a los hombres!     

 

II. Conclusión (2 Tim 1:7-8)

 

      1. Dios no nos da un espíritu de timidez

 

      2. ¡No te avergüences de confesar a Jesús!

 

 

CHARLA

 

Introducción:

¿Has ignorado algún aviso y terminando en problemas? Explica.

 

¡Encárgate!            Lucas 17:24-30

 

 1. ¿A qué se compara el día del Hijo del Hombre? Explica esta comparación.

 

 2. ¿Qué ocurrió en los días de Noé? ¿Cuál fue el trabajo de Noé? Ver 2 Pe. 2:5.

 

 3. ¿Cómo respondió la gente? ¿Quién escapó la muerte?

 

 4. ¿Qué ocurrió en los días de Lot? ¿Qué tipo de persona era Lot? Ver 2 Pe. 2:6-8.

 

 5. ¿Compartió Lot la Palabra de Dios con los habitantes de Gomorra? Explica.

 

Enfoque:

 

 1. ¿Cómo se asemeja el mundo a Sodoma en el día de hoy? Da algunos ejemplos de cómo se parece.

 

2. ¿Cómo podemos hacer la diferencia en las vidas de las personas hoy día?

 

 3. ¿Cómo nos motiva los acontecimientos de Lot y Noé a proclamar a Cristo?

 

 4. Lee los versículos 32-33. ¿Qué paso con la esposa de Lot? ¿Qué aprendemos sobre su ejemplo?

 

Práctica:

La próxima vez que te sientes en un estadio, o veas mucha gente en una plaza, imagínate como va a ser el juicio para todos ellos. ¡Motívate a proclamarles el evangelio de Cristo! ¡¡¡Sé luz!!!

 

Proclamando a Cristo

 

LUNES

Las meditaciones de esta semana se enfocaran en nuestra necesidad de confesar a Cristo ante los hombres. Lee Mat. 10:32-33. ¿Cuál es tu deber como cristiano? ¿Qué seguridad te da Cristo? Lee el vers. 33. Si no confiesas a Cristo, ¿qué estás haciendo? ¿Cuándo confiesas a Cristo, a que te expones? ¿Qué cosas en específico te han prevenido de confesar a Cristo a cada persona que conoces? ¿Le has hablado a alguno de Jesús hoy? ¿Le hablarías a otros de Jesús más a menudo si te animaran los hermanos? Llama a tu mentor y pídele que te rete en esta área si necesitas mejorar. Ora al Señor para que te de la actitud que necesitas para mejorar. Escribe 1 Juan 4:15 en una tarjeta y memorízatelo. Confiesa a Jesús todos los días. ¡Invita a todos los que conoces a participar del evangelio!

 

MARTES

Lee Marcos 5:18-20. ¿Qué actitud tuvo este hombre después de haber sido sanado? ¿Por qué Jesús no lo dejo ir con Él? ¿Qué deber le dejo Jesús? ¿Por qué le dejo este deber? ¿Qué logro hacer este hombre al seguir las instrucciones de Jesús? ¿A quién le debes confesar a Cristo?  Lee Mat. 5:13-16. ¿Has salado a alguien con el evangelio hoy? ¿Cómo ha estado brillando tu  luz? Si no confiesas a Cristo estas escondiendo tu lámpara. Es una necedad comprar una lámpara para esconderla si está encendida. ¡Su propósito es alumbrar la oscuridad! ¡Esconder el evangelio es como oscurecer la lámpara! ¡Es una necedad! ¿Has invitado a alguien a la Iglesia o a estudiar la Biblia hoy? ¿Le has predicado el evangelio a tu familia física? ¿Cuándo fue la última vez que la hablaste a tu familia de Cristo? ¿Te rendiste? ¿Eres como el hombre que fue librado de los demonios—dispuesto a hacer lo que el Señor te dice? ¡Háblale a la primera persona que veas hoy de Cristo! Escribe 2 Tim. 1:8 en una tarjeta y memorízatelo. ¡Invita a las personas a conocer de Jesús hoy!

               

MIÉRCOLES

Es importante reconocer el estado de la mayoría de las personas—cadáveres ambulantes, sin Dios, ¡destinados a quemarse en el infierno porque no conocen a Jesús! ¡Es una imagen terrible, pero es la realidad! Si no estamos mirando a los demás con ojos espirituales, ¡entonces no le daremos importancia a nuestro deber de proclamar a Cristo! Noé. Los profetas, Cristo, y los apóstoles reconocían la necesidad de hablarles a otros del juicio venidero. Lee Hechos 24:24-25. ¿De qué le hablo Pablo a Félix y a su esposa? ¿Qué tres cosas incluyo su mensaje? ¿Por qué temió Félix? ¿Será el evangelio aceptado por todos? ¿Qué debes enseñarle a otros cuando proclamas a Cristo? Lee 2 Co. 5:10-11. ¿Qué necesitan saber los demás cuando compartimos a Cristo con ellos? ¿Cuál debe ser nuestra motivación al predicarles? ¿Es algo serio lo que necesitan saber? ¿Por qué? ¿Cuán motivado estas para predicarle el mensaje a otros? Escribe Santiago 5:20 en una tarjeta y memorízatelo. ¡Háblale a alguien hoy de la esperanza que tiene en el evangelio! ¡Invítalos a venir a la iglesia!

 

JUEVES

Con frecuencia la Biblia describe el carácter del verdadero hijo de Dios. Por ejemplo, el autor de Hebreos dice que los que están en Cristo no son de los que retroceden para perdición, ¡sino de los que tienen fe para preservación del alma! (Heb. 10:38-39) El Salmista habla de otra característica del verdadero hijo de Dios. Lee Salmo 145:8-12.  Describe al hombre de Dios como enseña este Salmo. ¿Por qué los santos bendicen al Señor? ¿Qué grandes cosas ha hecho Dios para ti personalmente? ¿Qué obras poderosas ha hecho en tu vida? ¿Cómo te ha mostrado misericordia? ¿Cómo ha sido paciente contigo en el día de hoy? ¿Por qué es Su reino como ningún otro? ¿Has compartido a Cristo con alguien hoy? Escribe Salmo 145:10-12 en una tarjeta y memorízatelo. ¡Háblale a alguien sobre el reino de Cristo y de Sus maravillosas obras hoy!

 

VIERNES

Bueno, hemos terminado ya con La Vida en Cristo. ¡Espero que esta semana te hayas animado a compartir el evangelio con otros! Date cuenta que es muy importante el mantenerte fiel leyendo las escrituras. Debemos dejar que la Palabra de Dios nos alimente. ¡Anímate a madurar espiritualmente! ¡Estudia la Palabra de Dios! Busca aumentar tu conocimiento de temas que no dominas hablando con aquellos que son más sabios que tú en la Palabra. Participa en las clases de Biblia y ora por sabiduría y entendimiento. ¡El Señor aumente tu misericordia! Lee 1 Pe. 3:15. ¿Qué significa santificar al Señor en tu corazón? ¡Nota el reto! ¿Qué debes estar [preparado para siempre hacer? ¿Cómo nos podemos prepara para responder a quienes cuestionan nuestra fe? Escribe algunas formas de cómo puedes prepararte mejor. ¿Cómo debemos responder, con qué actitud? ¿Sabes de qué hablar cuando hablas del evangelio? ¿Sabes hablarle a un ateo, científico o a un agnóstico? ¿Estás preparado para predicarle a un hindú, mormón o Testigo de Jehová? ¿Oras a Dios para que te de sabiduría? ¡No seas vago! ¡Sé responsable y diligente! Escribe 1 Pe. 3:15 en una tarjeta y memorízatelo. ¡Háblale a alguien del poder de salvación de Cristo hoy, mañana, y siempre—hasta que Él regrese!