PERSPICACIA
¿Sabes el cuento del sapo que estaba en una
olla de agua sobre la estufa? ¡La temperatura del agua incrementaba tan
levemente que el pobre sapo se cocinó sin tratar de escapar! El sapo es insensitivo
a los cambios leves de temperatura. Como cristianos, estamos en una situación
similar. El Diablo trata sin cesar de hacerte tropezar y caer. Si eres un cristiano fuerte él sabe que no
vas a entrar en caminos pecaminosos obvios, entonces él trata de engañarte con
situaciones levemente ingeniosas, de poca importancia. “La aceptación por incrementos de obscenidades y violencia eleva
nuestra tolerancia al mal”¾Dr. Rubel Shelly. Si continuas ignorando los avisos de tu
conciencia y la culpa, te encontrarás envuelto y prisionero de la impureza
moral. Mientras más afincado estés en la
impureza, más difícil será salir limpio y sin heridas espirituales, mentales o
emocionales.
Esta serie, “El Corazón de Dios”, nos llevará a examinar la esencia de lo que
hace a Dios el ser santo que es: AMOR.
Yo soy Jehová, que os hago subir de la tierra de Egipto
para ser vuestro Dios: seréis, pues, santos, porque yo soy santo.(Lev 11:45)
La moralidad comienza con la persona y la naturaleza de Dios. Para ser seguidores fieles y obedientes de Jesús debemos adorarle como Creador y estar apercibidos de Su presencia y magnitud. Conociéndolo mediante Su palabra debe ser una experiencia motivada por tu deseo de conocerlo como tu esposo, no por tradición religiosa.
Las cosas que se escribieron antes, para nuestra
enseñanza se escribieron, a fin de que, por la paciencia y la consolación de
las Escrituras, tengamos esperanza. (Rom 15:4)
Al mirar el código moral dado por Dios en el
Monte Sinaí, vemos una ley moral que nos revela la voluntad de Dios para con
nosotros. Esta Ley todavía compone la estructura básica moral de la Iglesia de
Cristo. Jesús nos llama a superarla (Mat. 5, 6, 7). En vez de ser personas que hacen o no hacen, Jesús nos llama a ser bienaventurados. Nos llama a ser como Él. Ser transformados.
Ser santos, como Él es santo. No
solamente hacer cosas santas.
El Corazón de Dios
Libertad Precede
Obediencia
Texto: Romanos 5:8-9
“Pero Dios
muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió
por nosotros. Con mucha más razón, habiendo sido ya justificados en su sangre,
por él seremos salvos de la ira...”
Tema:
Antes de
llamarnos a seguirle y obedecerle, Dios nos prepara el camino a conocerle mejor
al liberarnos de la esclavitud al pecado. Nuestra obediencia a Dios no es
prerrequisito para la liberación sino al revés. El evangelio antes de la
demanda, gracia antes de la ley, el sacrificio de Dios antes de nuestro
sacrificio. No obstante, en la libertad concedida por Dios somos llamados a ser
santos, obedientes y justos. Justificación precede obligación y compromiso a
Dios. De hecho, ¡la justificación
demanda santidad! Nuestra obediencia y compromiso a Dios debe salir de una
gratitud sincera en agradecimiento a libertad desde lo más profundo de nuestro
corazón, acompañado por reverencia sublime hacia nuestro Libertador.
Aplicación:
Sugerencias Practicas:
1. ¡Órale diariamente a Dios! Se honesto
contigo mismo sobre las cosas que tienes que cambiar en ti vida. Pide sabiduría
a Dios y deseo de tu parte para dejarte cambiar por Él.
2. ¡Deja que Dios se comunique contigo! Lee
la Palabra con frecuencia, como si Dios te hablara directamente, ¡porque
así es! Recuerda que es Su consejo, ¡personalmente aplicable a tu vida!
3. ¡Busca y toma Su consejo! Cuando tus
hermanos te aconsejan es de Dios. ¡Él responde a tus oraciones sinceras! ¡No
rechaces ese consejo!
4. ¡Desarrolla tu temor a Dios! ¡Dios te
ha salvado y esta contigo! ¡Vive con ese conocimiento!
¡Que el Señor te bendiga grandemente!
SERMÓN
El Comienzo de la Sabiduría es el Temor al Señor
LA LIBERACION DE ISRAEL
I. Antes del Conocimiento debe haber Respeto
1. Israel estaba en pecado porque no
reconocían a
Dios.
2.Su falta de
moralidad los esclavizo al pecado.
II. Antes de la Gratitud debe haber Reconocimiento
1. Tenían que reconocer que Dios los escogió
2. Tenían que ver el poder de Dios en acción
3. Tenían que ser testigos del amor de Dios
para con
ellos y el
hecho de que eran exentos de Su ira
III. Antes de la Obediencia debe haber Liberación
1. Fueron salvos sin haberles demandado nada.
2. Se les dio la opción de seguir a Dios.
3.Se esperó Su
obediencia para poder entrar en un
pacto con Su
Salvador.
4. Los que temían mostraron su agradecimiento
en
obediencia.
IV. La Nueva Israel
1. Nosotros somos la Nueva Israel
2. Estábamos esclavizados por nuestras
pasiones
3. Hemos fallado en reconocer a Dios
4. Hemos sido liberados de nuestros pecados
5. Si queremos seguir en este pacto debemos
mostrar
gratitud desde
la profundidad de nuestros corazones
en obediencia a Dios
Introducción:
¿Has visto la película “Los Diez Mandamientos”?
¿Cómo afecto tu idea de Dios? Si no la has visto, te sugiero que la alquiles y
la veas.
¡Encárgate! Mateo 5:17-48
1. ¿Qué vino Jesús a hacer con la Ley?
2. ¿Que dice Jesús sobre la permanencia de los
mandamientos de Dios?
3. Del vers. 20,
¿cuál es el enfoque o actitud que Jesús quiere que tengamos hacia las Leyes o
Mandamientos de Dios?
4. ¿Cómo superaremos la justicia de los Fariseos?
5. ¿Menciona Jesús todos los Diez Mandamientos?
¿Por qué?
6. ¿Por qué Jesús expande sobre los mandamientos
que cita? ¿Qué tipo de cambio espera de nosotros? ¿Un cambio de comportamiento
o un cambio de mente y corazón?
Enfoque:
1. ¿Cómo profundizamos nuestro conocimiento del
corazón de Dios y Su voluntad entendiendo la explicación que hace Jesús sobre
cada mandamiento que cita?
2. ¿Cómo las explicaciones de Jesús nos ayudan a
entender nuestros pecados y la necesidad de nuestra liberación?
3. ¿Cómo nos ayudan a entender la santidad de Dios
y nuestra necesidad de ser santos y temerle a Dios?
Práctica:
Reflexiona sobre los
mandamientos y como Jesús los uso para darnos a
conocer la naturaleza santa de Dios y Su expectativa para con nosotros, el
pueblo de Su pacto. Ora que nosotros, como iglesia, seamos santos y sin mancha
ante nuestro Señor.
Liberación Precede Obediencia
LUNES
La semana pasada
aprendiste sobre los deseos de Dios para con Su iglesia; como ve a la iglesia como
Su esposa. Como miembros de la iglesia, el Cuerpo de Cristo, es nuestro deber
someternos y obedecer a nuestro esposo. Lee Efe. 5:22-27. Ahora el
vers.
22. ¿Qué ejemplo usa Pablo cuando habla sobre la actitud que debe poseer el
marido y la mujer? Del vers. 25, ¿cómo aprende el esposo a amar a su esposa?
¿Cómo pueden las esposas aprender a someterse a sus maridos? Como iglesia,
aprendemos a someternos al Señor reconociendo lo que Él hace por nosotros.
Igualmente los maridos aprenden sobre el increíble amor de Jesús hacia la
Iglesia para poder igualar este amor hacia sus esposas. Lee los
vers. 25-27 otra vez. ¿Quién inicia nuestra relación con Dios? La santidad se
menciona al principio y al final. Su deseo es hacernos santos. ¿Cómo? Lavándonos
y regenerándonos (Tito 3:5-7) con Su Palabra y a través de Su Espíritu en
nosotros. ¡Dios lo hace todo! Escribe 1
Samuel 12:24 en una tarjeta y memorízalo.
MARTES
Para aprender a ser
santos como Iglesia de Dios, necesitamos conocer la voluntad de Dios. Lee Mat. 7:21-23. En estos versículos Jesús habla
de dos extremos. Hay dos grupos de personas que Él les llama la atención. En el
vers 21 habla del primer grupo. ¿Cómo se dirigen estos a Jesús? ¿Se le
aproximan con fe, o con palabras: “¡Señor, Señor!”? Y el Segundo grupo (vers.
22)? ¿Cómo se aceran estos a Jesús? ¿Cómo quieren ser
justificados? ¿Por lo que hicieron o por lo que Dios les hizo? ¿Cuál es la
actitud correcta que debemos tener? ¿Qué tienes que saber o conocer? Rom.
12:1-2 es el ejercicio continuo para nuestra renovación de la mente,
para que conozcamos la voluntad de Dios, como nuestro esposo. ¡Su buena,
agradable y perfecta voluntad! En la carta de Romanos,
habla sobre el aspecto espiritual de la santidad en nuestra vida, como leíste
en Efesios ayer. ¿Y el aspecto de la
Palabra? Escribe Salmo 19:9-10 en una tarjeta y memorízalo.
MIÉRCOLES
El apóstol Pedro es muy
franco sobre cómo y dónde la Palabra de Dios nos santifica ante Él. Lee 1 Pe.
1:22-23. ¿Cómo somos purificados (santificados)? ¿Cómo podemos aprender
a tener amor sincero por nuestros hermanos? El amarnos profundamente, con todo
nuestro corazón, incluye no juzgar nuestras debilidades, pecados, ni ofensas.
Esto solamente puede ocurrir cuando imitamos la santidad de Dios; ¡Cuándo
obedecemos la verdad! Pedro nos acuerda que esta obediencia debe ser el
resultado de nuestra liberación (vers. 23). ¡Hemos nacido de Nuevo de semilla
eterna! ¿¿COMO?? ¡¡¡A través de la Palabra viva y permanente de Dios!!! ¿Cómo puede Su Palabra vivir y ser permanente
en ti? Escribe Prov. 1:7 en una tarjeta y memorízalo. ¿Has dejado que tu
relación con tu cónyuge mejore por lo que estas aprendiendo de tu relación con
Dios?
JUEVES
El apóstol Pedro tiene
mucho que decir con respecto a temerle a Dios y obedecer Sus mandamientos. Lee 1 Pe. 1:14-25 y 1 Pe. 2:12-25. Reflexiona
sobre lo siguiente: 1) Liberación precede obediencia 2) Ser santos 3)Temerle a Dios. Estos tres temas los toca Pedro en estos
capítulos. La liberación nos causa temor (reverencia, respeto) a Dios, que
promueve la obediencia y produce santidad. Lee Ecc.
12:13-14. De esto también trata el libro de Eclesiastés (el
nombre del libro viene de la misma palabra griega que se traduce como “iglesia”
en el Nuevo Testamento). Lee porciones de este libro en las próximas semanas.
Escribe Ecc 12:13 en una tarjeta y memorízalo.
VIERNES
Como resultado de
nuestra liberación y deseo de obedecer, vamos a examinar los mandamientos dados
a Moisés en el Monte Sinaí durante las próximas semanas. Estos mandamientos,
conocidos como los Diez Mandamientos, representan la estructura básica moral de la iglesia de Dios. Al examinar cada mandamiento vamos a aprender sobre
el corazón y la voluntad de Dios para Su pueblo y sobre la santidad de Dios.
También aprenderemos sobre como nuestros pecados se interponen en nuestra
relación con Dios. Una gran porción de este material viene del libro escrito
por Rubel Shelly titulado “Escrito
en Piedra: Ética para el Corazón” Aunque nuestro hermano Rubel ha tomado
una visión un poco liberal hoy día, este libro está firmemente basado en
doctrina sana. Si quieres un corazón nuevo, cómpralo y estúdialo.