PERSPICACIA
Piensa en alguien que amas con todo
tu corazón. ¿No te invade tu pensamiento
a menudo? ¿Te hace falta cuando no esta
a tu lado? ¿No es maravilloso pasar el
tiempo con aquellos que amas? Es tiempo
de regocijo; el cual esperas ansiosamente.
Pero es muy fácil perder este tiempo.
A veces estas tan ocupado con tus responsabilidades y trabajo que
descuidas están relaciones de amor.
Necesitas poner en alto tus pensamientos y asegurarte qe estas dedicando
tiempo precioso para abonar las relaciones mas importantes de tu vida. Si no lo
haces, estas relaciones caen en un estado de abandono. ¡No puedes dejar que esto ocurra en tu
relación con Dios!
Si atesoras tu relación con tu
Señor, necesitas mostrar esto en tu devoción a Él. Dedicarle tiempo al Señor es esencial;
después de todo, ¿es el tiempo que tienes tuyo en lo absoluto? ¿No es el Señor que te regala cada día Nuevo
que disfrutas en tu vida? Sin Él, no
puedes ni existir, porque “Todas las
cosas por medio de él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho fue
hecho...” (Juan 1:3). Solamente en el Padre estamos
verdaderamente vivos (Lucas 15:24). Tenemos que dedicar nuestro tiempo al
Señor. Planifica tiempo para tu trabajo
y todos tus asuntos ordinarios de tu vida y conságrate al Señor sin
distracciones.
Moisés oro a Dios, “Enséñanos de tal modo a contar nuestros días
que traigamos al corazón sabiduría...” (Salmo 90:12). Pablo
acierta igualmente: “Mirad, pues, con
diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el
tiempo, porque los días son malos.” (Efe. 5:15-16).
Rubel Shelley dice que cuando
perdemos el tiempo (por indulgencia), no lo podemos remplazar: “Dinero perdido puede ser remplazado por
esfuerzo y frugalidad, Talentos malgastados se pueden reclamar y ponerse a uso
útil; pero el tiempo es irreversible.”
El tiempo malgastado se pierde – no se puede remplazar o
rembolsado. El cuarto mandamiento nos
llama a ser siervos fieles a nuestro tiempo.
¡Acuérdate del Señor tu Dios!
Es muy fácil perderse en los asuntos
cotidianos. Dios le dio a Adán la responsabilidad de trabajar en el huerto del
Edén y cuidar de el (Génesis 2:15). Dios nos llama a trabajar. También nos llama
a dedicarnos a Él. ¡Se diligente con tu
tiempo! ¡No dejes que tu relación con el
Señor sea una de rutina! ¡Debe ser
dinámica y transformante!
El Corazón de Dios: El Cuarto Mandamiento
Texto: Éxodo 20:8-9a
"Seis días trabajarás y harás toda tu obra, pero el séptimo día es de reposo para Jehová, tu Dios.”
Tema:
El
Sábado fue creado como “pacto perpetuo”, “Para siempre será una señal entre mí
y los hijos de Israel” (Éxodo 31:16, 17). Es una bendición de Dios. A través del tiempo, los judíos legalistas,
como lo eran los Fariseos, distorsionaron la Palabra de Dios. Convirtieron el Sábado en una carga (ver Mat. 23:1-4).
Jesús dijo que “Atan cargas
pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres...” Les enseño que el Sábado se creó para el
hombre, no el hombre para el Sábado (Marcos 2:27). El mandamiento se dio para ayudar a los
Israelitas a vivir una vida balanceada entre el trabajo, el descanso, y
nuestras reuniones de ánimo y culto a Dios; para enseñarnos que nuestro tiempo
es de Dios. Necesitamos aplicar esta
lección a nuestro corazón. Los Fariseos
perdieron el espíritu del mandamiento en inagotables controversias. Escucha lo que Dios te quiere enseñar a
través de estos mandamientos: vivir una vida balanceada entre el trabajo, el
descanso, y las asambleas de la iglesia.
Aplicación:
Sugerencias Prácticas:
1. Órale a Dios por sabiduría. Necesitas que el Señor te guíe para vivir una
vida balanceada y agradable a Él. “Enséñanos de tal modo a contar nuestros días que traigamos al corazón
sabiduría...” Salmo 90:12.
2. Recuerda que el trabajo es bueno y
santo. No dejes que te prevenga del
tiempo para el Señor. Tu trabajo se puede convertir en un ídolo y causarte daño
en tus relaciones con otros.
3. Dale prioridad a tu tiempo. Acostúmbrate a liberar el tiempo que necesitas
para tu culto racional y privado al Señor. También planifica bien tu semana
para que puedas participar del culto de la asamblea. Este tiempo debe ser libre
de distracciones.
¡Que el Señor te bendiga grandemente!
SERMÓN
“Mi tiempo es Su tiempo...”
Introducción: La semana pasada
1. El
tercer mandamiento trata con nuestro culto:
Alabamos y honramos el nombre de Dios
2. No
tomes el nombre de Dios en vano:
a.
Al vivir hipócritamente (Mt. 7:21)
b.
Al guardar rencores (Mt. 5:23-24)
c.
Usando el nombre de Dios para maquinar
(Ps.
29:2)
d. Al no ser una persona íntegra (Mt. 5:37; James 5:12)
I. El Cuarto Mandamiento: Nuestro tiempo y el culto
Éxodo
20:8-11
“Sábado”--Heb. shabbath (intermisión; pausa)
A.
Trasfondo
1.
Dado a los judíos en el monte Sinaí (cf. Neh.
9:13-14)
3.
Llevaba una penalidad de muerte
(Ex
31:14; Nu 15:32-36)
B. Ahora estamos bajo la ley de fe (Rom 3:27,28)
1.
Hechos 2:38,39—necesitamos una relación con Cristo
2.
Nuestra relación está atada a las asambleas
--nos reunimos para perseverar juntos como cuerpo
(Hechos 20:7; Hechos 2:42)
--Tu madurez es afectada por cuanto te reúnes
(Heb
10:23-25)
--Necesitamos de ánimo y edificación (1 Tes 5:11)
3.
Has sido librado de las regulaciones y liturgias en
Cristo (Col 2:13-16)
C. El
Espíritu del Sábado—para todos los creyentes
a.
Fundamento: Devoción a Dios
--Necesitamos tiempo para la devoción espiritual
--Si no dedicamos tiempo especifico a Dios:
1. Nos olvidamos de Sus estatutos
2. Se deteriora nuestra relación con Él
b.
El sábado se hizo para beneficiar, no cargar
--Marcos 2:27—Se hizo para
tener balance
D. La
Asamblea
a. Tiempo para adorar como grupo
b. Examinamos nuestra relación con Dios
c. Reflejamos sobre la profundidad de nuestra
relación con Cristo
d. Tu conciencia debe juzgarte (Lucas
12:57)
E. El
Evangelio es la Puerta al Reposo (Sábado) Eterno
(Heb
4:1-3a, 9-11; 3:7-11)
a. En Cristo, hay un
día de descanso que es eterno
b.
¡Es el reposo del Señor donde el día nunca acabara!
(Apo. 21: 23; 22:5)
CHARLA
Introducción:
Enfoquémonos en este pasaje antes de comenzar
nuestro estudio esta noche: “La palabra
de Cristo habite en abundancia en vosotros. Enseñaos y exhortaos unos a otros
con toda sabiduría...” (Col. 3:16).
¡Encárgate!
Deuteronomio 5:12-15
1. La palabra “santificado” significa diferente o
aparte. ¿Qué significa santificar un
día?
2. Leamos del 13-15. Veamos a cada cual que Dios llama a no
trabajar en el Sábado. ¿Porque los
menciona a cada uno de ellos? ¿Cuál es
la preocupación de Dios? ¿Qué quiere
acordarle a Israel? ¿Que nos enseña esto
sobre el corazón de Dios?
3. Piensa en lo que Dios quiere enseñarle a Israel
a través de estos mandamientos. El
asunto del mandamiento no es muy diferente a lo que todavía debemos nosotros
buscar, bajo el nuevo pacto.
Enfoque
Hebreos 13:8 dice, “Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los
siglos”. El sábado fue un pacto entre
Dios y Israel, pero el fundamento todavía aplica al día de hoy.
1. ¿Sientes que necesitas tiempo especial y parte
para enfocarte en tu relación con Dios?
¿Cómo planificas tu día o semana para que nada interfiera con ese
tiempo?
2. ¿Le das más importancia a unos días sobre
otros? ¿Por qué?
3. Compara tu manejo del dinero y el manejo de tu
tiempo. ¿Cuál es más importante para
ti? ¿Por qué?
4. ¿Organizas tu tiempo? ¿Planificas o lo haces todo a la deriva?
5. ¿Qué le dices a tus vecinos con el manejo de tu
tiempo? ¿Qué dice tu ejemplo de cuanto
valoras el tiempo dedicado al Señor?
Práctica:
Ora que siempre
recuerdes al Señor tu Dios y que seas buen siervo de tu tiempo.
“MI TIEMPO ES SU TIEMPO”
Lee Éxodo 20:8 y medita
sobre el pasaje. ¿Qué significa santificar algo? Ahora lee Génesis 2:1-3 y Éxodo
31:12-18. ¿Qué perspicacia adquieres sobre el pacto del
sábado? ¿Entre quienes fue este
pacto? ¿Por que Dios llama a los
Israelitas a guardar el sábado? ¿Cuán
serio es este mandamiento? ¿Por qué tú
crees que es tan serio? ¿De quién se
estaba ocupando Dios, de Él o de los Israelitas? Lee Ezequiel 20:1-44 y conoce el corazón
de Dios. ¿Cómo se sentía Dios cuando los
Israelitas menospreciaban lo que era santo? Aplícate esto a tu vida y considera
como tu tratas lo que Dios llama santo.
¿Que necesitan hacer los israelitas en Éxodo 20:9? Ahora lee 1 Tes. 4:11 y 2
Tes. 3:6-10 que trata sobre el trabajo.
También lee Juan 6:27: 9:4-5 y Efe. 4 que trata sobre el trabajo en
el Reino de Dios. Busca mantener balance
en tu vida usando la Biblia como guía.
¡Ora que seas sabio en todo lo que haces y no desanimes a los que
trabajan fuertemente en el Señor, sino respétalos (ver 1 Tes. 5:12-18)! Ahora lee Mat. 9:37 y entiende que
hay mucho trabajo que hacer pero pocos trabajadores. Escribe 2 Tim. 2:15 en una
tarjeta y memorízalo. ¡¡Trabaja para el
Señor y recuérdalo todos los días!!
Examina Éxodo 20:10-11.
Considera todos los mencionados en el pasaje. ¿Por qué los menciona Dios a cada uno? Dios quiere que Su pueblo se enfoque en Él
sin distracciones de la vida diaria. Él
quiere que ellos recuerden Su amor grande por todos. ¿Quería Él que
compartieran todos sus bendiciones o que fueran miserables? Lee Deuteronomio
5:12-15. Examina el corazón de Dios en estos
versículos. El no solo reta a los
israelitas ciegamente sino les dice que este pacto es para sus familias,
sirvientes, y hasta los animales. ¿Por
qué? ¿Cuál es el propósito de que cada
uno descanse? ¿Qué quería Dios que fuese
la motivación en el vers.15? ¿De qué
quiere que se acuerden y aprendan? ¿Qué
aprendes tú de estas lecciones que puedes aplicar a tu vida? ¿Qué haces con las bendiciones que Dios te
da?
Lee Deuteronomio 4:23; 6:12; Salmo 103:2; y Santiago 1:25. ¿Cuál es la tendencia del hombre? ¿Qué nos pasa si no prestamos atención
continua a la palabra de Dios para aplicarla a nuestra vida? Lee Santiago
1:19-ff. ¿A que nos compara Dios si nos
enfocamos en Él y nos aplicamos Su palabra?
Se hacedor de la Palabra y no tan solo la escuches. ¡¡¡Dedícate a leer la Palabra de Dios para
conocerlo mejor y vive de acuerdo a Su amor!!!
Examinemos la parábola del banquete a luz de lo que hemos aprendido. Lee Lucas 14:15-24. Hay muchos que hacen
excusas de porque no pueden aceptar la invitación al banquete del Señor. ¿Cuáles son estas excusas? ¿Cree que estos que hacen excusas son buenos
administradores de su tiempo? ¿Entienden
que su tiempo es el tiempo de Dios? ¿Y tú? ¿Cómo estas usando el tiempo que Dios te
da? Lee Efe.
5:15-16. Medita
y reflexiona sobre estos versículos y escríbelos en una tarjeta y guárdalos en
tu corazón.