PERSPICACIA

 

Mas el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, produjo en mí toda codicia; porque sin la ley el pecado está muerto. Rom. 7:8

 

Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte.   Santiago 1:13-15

 

    Deseos egoístas, gratificación propia, lujuria, y tentaciones.  Estas son las concupiscencias condenadas por el décimo mandamiento.  Este trata sobre los deseos tentadores que nos llevan a pecar y a violar todos los mandamientos de Dios.

 

   El décimo mandamiento es el único que no habla sobre una acción o falta de acción en particular.  Trata más sobre la actitud del corazón.  Esta dirigido al centro de nuestros deseos de gratificar la carne.  Se dirige hacia nuestra naturaleza pecaminosa y la condena.  Nadie puede escapar el juicio del décimo mandamiento porque se dirige hacia el ser egoísta que somos todos por estar en la carne.

 

   Cada hecho o pensamiento pecaminoso tiene sus comienzos en la codicia.  La naturaleza de la carne es codiciar.  La única vez que no codiciamos es cuando amamos.  La naturaleza de Dios es amar.  Dios ES AMOR.  Los seres humano son codiciosos.  La carne ES codiciosa.  Esta es la razón por la cual Pablo enseña:

 

Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne.  Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.  Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley.  Gal. 5:16-18

El Corazón de Dios: El Décimo Mandamiento

La Trampa de la Envidia

 

Texto:                             Éxodo 20:17

 

"No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo."

 

Tema:

Codiciar en hebreo (hamad) significa tener un deseo entusiástico. La palabra es moralmente neutral. Puedes tener codicias buenas o codicias malas. Puedes tener un deseo grandísimo de servir a Dios o a un hermano necesitado.  Pero cuando tienes ese deseo de servirte a ti mismo; tentado por la carne a gratificar tu naturaleza pecaminosa y cumplir los deseos de tu corazón sobre los demás, entonces tu codicia te aleja de los caminos del espíritu al camino pecaminoso.  Los resultados de tu codicia en esta forma siempre son moralmente erróneos porque te alejan de Dios.  Su resultado es la MUERTE.

 

Aplicación:

Sugerencias Prácticas:

1.      No pienses en lo que puedas TENER...              

Piensa en lo que tienes y úsalo para glorificar a Dios.  Si no lo tienes probablemente no lo necesitas. Te esta hiendo bien sin él.

2.      No pienses en lo que puedas HACER...          

¡Piensa en lo que estás haciendo! ¿Qué estás haciendo ahora con tu vida? ¿Estás usando tu vida, o te estás dejando usar por la vida?

3.      Enfoca tus energías en los necesitados...        

Redirige tus pasos hacia tus hermanos que necesitan tu compañía y tu convivencia.  Pon tu carne a trabajar por el Reino de Dios en vez de servirte a ti mismo.

4.      Piensa de ti como si fueras el fideicomiso de Dios, administrando todas las bendiciones que Dios te ha dado... Enfócate en dar, no recibir; edificar, no destruir; hacer las paces, no dividir. ¡Busca tu lugar en el Reino de Dios!

 

¡Que Dios te bendiga ricamente!

SERMÓN

“La Trampa de la Envidia”

Introducción: La Semana Pasada

 

   1. ¡El noveno mandamiento trata con la importancia

       del habla moral!

   2. ¡El testimonio falso puede destruir una nación!

       (Nu. 13:26-14:4)

   3. El deseo de Dios es que Su pueblo hable palabras

        fieles. (Mal. 2:4-9)

   4. ¡Nuestras conversaciones deben edificar!

      (Efe. 4:22ff)

   5. El mundo glorifica la mentira y es hipócrita: ¡No

       caigas en esa trampa!

 

I. Décimo Mandamiento: Pensamiento Moral

Éxodo 20:17

"No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo."

 

     A. ¡La Raíz del problema!

          1. Este mandamiento ataca la raíz

              a.  5-9 tratan con lo externo: ¡prohibiciones que

                  perjudican tu prójimo!

              b. El 10 trata con lo interno: ¡comprometer

                   todas las energías a la gratificación propia!

                 -- la codicia es la raíz del tumor maligno

                     conocido como el “pecado”

                 --¡Es el aguijón de la muerte!

          2. Jesús explica la raíz del problema

              (Mat. 15:17-20a)

              a.  Lo que sale del corazón está corrompido

                   (Jer. 17:9)

              b. ¡De aquí se violan las leyes!

                   1. Homicidio, adulterio, hurto, mentira, etc.

 

     B. Ejemplos de codicia

           1. Codicia Material: Rey Acab (1 Rey. 21:1-16)

                --Codiciar viene antes del homicidio y el hurto

           2.  Lujuria: Rey David (2 Sam. 11:1ff)

                --Antes del adulterio, el homicidio y el

                   hurto estaba la codicia.

           3. Sanguijuela: El vago (Prov. 21:25-26)

 

II. Conclusión:  La Confesión de Pablo: Rom. 7,8

      1. La Codicia se da a conocer por la Ley

      2. ¡Conéctate al poder de Jesucristo!

CHARLA

Introducción:

¿Cuál de estas formas de éxito te son más atractivas?: dinero, habilidad atlética, inteligencia, atractivo físico, fama, poder, u otra. ¿Por qué te atrae?

 

¡Encárgate!                           Romanos 7:1-8:6

 

Prueba: Hasta que no terminemos esta sección, no importa que pase, promete no rascar tu nariz o cualquier parte de tu cabeza. ¡Hay una Buena razón para esto!

 

1. Lee Romanos 7:1-8:6. ¿A qué ley se refería Pablo

    cuando dijo (vers. 7):  ¿Es la ley pecado?” ¿Como lo

    sabes? Explica usando la Biblia.

 

2. ¿Qué le enseñaba la Ley a Pablo?  ¿Qué te enseña la Ley

    a ti personalmente?

 

3. Explica los versículos 9 y 10. ¿Qué quiere decir el con:

    Y yo sin la Ley vivía en un tiempo.”?

 

4. Cuando leemos “No pase” o “Ojo Pinta”,

    ¿qué te dan ganas de hacer? ¿Cuál es el punto de vista de

    Pablo en Romanos 7?

 

OK. Puedes rascarte. ¡Pablo probo su punto!

 

Enfoque                              

 

1. ¿Dice Pablo que continuemos viviendo como queremos

    ya que la Ley nos dio muerte?

 

2. ¿Cuál es la única solución al problema de codicia

    que tenemos en la vida? ¿Quién en realidad hace la

    diferencia y cómo? ¿Podemos cambiar nuestro propio
    corazón o necesitamos ayuda?

 

3. ¿Cómo te ha transformado el Espíritu Santo y renovado

    tu mente?

 

Práctica

 

Solo los que siguen a Jesús pueden salvarse de la trampa de la envidia. Pe3ro seguirlo conlleva más que el bautismo, asistir a las reuniones de la iglesia, y que otros pienses bien de ti. ¡Tienes que vaciarte de tus deseos, y dejarlo todo en nombre de Jesús!

 

La Trampa de la Envidia

 

LUNES

El entender los mandamientos es entender la naturaleza humana.  Dios muestra nuestras debilidades a través de ellos “porque él conoce nuestra condición; se acuerda que somos polvo.” (Salmo 103:14).  Lee Éxodo 20:17.  ¡Todos somos culpables de una forma de codicio u otra y necesitamos entenderlo para que podamos triunfar a través de Jesús!  Busca la palabra codiciar en un buen diccionario.  Escribe su definición.  Ahora escribe una lista de las cosas que Dios habla que a veces codiciamos.  ¡Recuerda que prójimo incluye a cuantos tocan tu vida en un punto u otro!  ¿Cuál de estas codicias se te hace más difícil? ¿Por qué?  Pídele perdón a Dios y ora fervientemente que puedas superar esto.  ¡¡Él te escucha y te libera por su gracia y tu fe!!

 

MARTES

Hoy vamos a examinar los resultados de un corazón codicioso.  Cuando Dios entregó Sus mandamientos a Su pueblo, ¡prometió que los que obedecieran heredarían la tierra prometida (que fluye con leche y miel--Cana)! Lee Josué 5-7. Aquí vemos como Dios cumple con sus promesas a los Israelitas.  Esta liberándolos de una ciudad grande y poderosa para darles la tierra prometida.  Dios les muestra que Él les provee todo lo que necesitan.  Estudia cuidadosamente 6:17-19.  Dios les dice que todo el oro, plata, bronce y hierro en Jericó tienen que dedicárselo a Él, y no tomarlo como posesión propia.  ¿Cuál fue el pecado de Acán?  ¿Por qué fue esto pecado?  ¿Ves lo peligroso que es seguir los deseos del corazón?  ¿Qué consecuencias tuvo que pagar Acán?  ¿Y su familia?  ¿Y todo Israel?  Si lees el capitulo 8 te das cuenta de la necedad de Acán y lo que pagaron todos por el pecado de uno solo.  La próxima ciudad que Dios le dio a Israel fue Hai, y aquí se les permitió a todos llevarse como propiedad personal las cosas que Acán codició.  ¡Parece que Acán no fue lo suficiente paciente y no confió en que el Señor le iba a dar más de lo que el quería!  ¡¡Entiende que hay que temerle a Jehová y que moriremos si nos sometemos a nuestro codicio en vez de al Señor!!  Verdaderamente “El temor de Jehová es el principio de la sabiduría” (Prov.9:10).  ¡Escribe Mat. 6:21 en una tarjeta y guárdalo en tu corazón!  ¡¡Asegúrate que el reino de Dios es tu tesoro sobre todo lo demás en tu vida!! 

 

MIÉRCOLES

¡Lee 1Co. 10:1-13 y entiende que todo lo escrito en el antiguo pacto debe de servir como ejemplo para nosotros!  Ahora lee 2Reyes 5. ¿Qué motivo a Giezi a mentirle a Naaman?  ¿Qué deseaba Giezi?  ¿Cuál fue el resultado de su pecado?  Aplícate esto a tu vida.  ¿Eres honesto con tus hermanos y hermanas sobre las cosas que persigues y deseas o eres como Giezi, que busca esconder sus verdaderos motivos?  ¿Hay algo que estás haciendo (codiciando) que no quieres exponer en tu vida?  Entiende que has sido llamado a vivir en la luz (1Juan 1:5-7). Confiesa tus pecados al Señor y a tus hermanos para que oren por ti, te aconsejen y te ayuden (ver Santiago 5:13-16).  Recuerda que en el Señor “somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó” (Rom. 8:37).      

 

JUEVES

Espero que tengas una convicción sobre las codicias que has descubierto en tu vida, si no, ¡prepárate para la meditación de hoy!  Leamos Santiago 4:1-10.  ¿Reconoces los deseos que batallan en ti?  Identifícalos en una lista.  ¿Cómo los estas controlando?  ¿Cuál es la resolución a tus problemas?  Escribe el versículo 7 en una tarjeta, ¡y léelo hasta memorizártelo!  Escribe tus pasajes favoritos en una cartulina y cuélgalos en las paredes de tu casa, o ponlos sobre el refrigerador o el espejo para que la Palabra compenetre en tu corazón y te ayude a vencer los obstáculos que tienes. 

 

VIERNES

Entendiendo quiénes somos y como estamos ante Dios requiere madurez espiritual.  Lee Rom. 7&8 y aprende del apóstol Pablo.  ¿Qué produjo el pecado en Pablo?  ¿Cómo se ve él en el 7:18?  ¿Por qué?  ¿Cómo estas ante Dios?  ¿Cuál es nuestra obligación según el capitulo 8?  ¿Cómo podemos cumplir con eso?  Reflexiona sobre lo que es vivir en el espíritu.  ¿Qué puedes hacer hoy para complacer al espíritu en vez de a la carne?  ¡Llama a un hermano(a) para compartir esta reflexión con el(la) hoy!