Nuestra Relación con Dios El Cuerpo de Cristo Nuestra Transformación Nuestra Disposición La Vida en Cristo El Corazón de Dios La Ley Real La Batalla Espiritual



PERSPICACIA
 
   La Biblia nos enseña que a los creyentes del primer siglo "...se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía." Hechos 11:26 Antes de esto se les conocían por discípulos. Y hasta después de Antioquia, se les seguía llamando discípulos. Es interesante que el termino cristiano aparece sólamente 3 veces en el Nuevo Testamento, mientras que discípulo aparece sobre 260 veces. Esto nos muestra que la naturaleza del cristianismo no trata de vivir en desinterés y pereza, pero de disciplina, diligencia y crecimiento.
   La palabra discípulo significa aprendiz o pupilo. Este término no se encuentra en el Antiguo Testamento, aunque hay dos referencias a ello (1 Cron. 25:8; Isa. 8:16). En el mundo helenístico, la palabra discípulo se refiere a uno que sigue las enseñanzas particulares de algún maestro o escuela filosófica o religiosa. El trabajo del discípulo era aprender, estudiar, y guardar las enseñanzas y los dichos de su maestro para enseñarle a otros. En el judaísmo rabínico el termino discípulo se refiere a uno que estaba comprometido a las interpretaciones de la Escritura y tradiciones religiosas dados a él por su maestro o rabino. A través de un proceso de aprendizaje que podía incluir reuniones y métodos de enseñanza socrática, repetición y memorización, el discípulo se hacia devoto al maestro y sus enseñanzas. A través del tiempo, el discípulo le pasaría estas tradiciones a otros. Jesús le enseño a sus discípulos de esta misma manera. Él enseñó a través de la instrucción, contestando preguntas, haciendo preguntas, corrigiendo y dando el ejemplo. Su discipulado les enseño a ser sirvientes de Dios y a amar a todos. Solamente a través del discipulado en Cristo uno puede crecer y asemejarse a Él. Recuerda, los discípulos se hacen no nacen! Mat. 28:19
El Cuerpo de Cristo
El Discipulado

Texto:         Mateo 28:19-20
Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado.

 

Tema:
Es indisputable que la Biblia nos enseña la necesidad de la disciplina en la vida del cristiano. El entrenarnos en la justicia de Dios es parte del madurar cristiano, y es la responsabilidad de cada cual que ha confesado a Jesús como su Salvador perseverar hacia la madurez cristiana. Es nuestra responsabilidad personal el crecer y madurar. Si no crecemos en nuestra fe, es nuestra culpa, no la de nuestros maestros.

 

Aplicación:
He aquí algunas sugerencias practicas:

1. Reúnete todas las semanas con tu mentor
    en la fe. Si no tienes uno ¡búscalo!

2. Comunícate con frecuencia con tu mentor.
3. Se abierto a la corrección espiritual.
4. Conoce tu mentor personalmente.
5. Entrénate en buenos hábitos:
    - Estudia la Biblia y ora con regularidad
   
- Se organizado en tu tiempo y responsabilidades
    - Se evangelístico y amigable con todos.

¡¡¡Que Dios te bendiga grandemente!!!


 

 

 

 

 

 

 

SERMÓN

La Contabilidad y Cristo

I. El Plan de Dios


  A. Discípulo definido
    1. Griego: Mathètes
      a. Pupilo, aprendiz
      b. Definición de Jesús: Lucas 6:40
        -- envuelve el crecimiento
        -- la meta es ser como el maestro

  B. Los Discípulos son Hechos--Mt 28:19
    1. A través del bautismo
    2. Enséñales a obedecer (observar)
      a. Se les tiene que enseñar a obedecer
      b. A someterse a todos en Cristo
    3. El enfoque del creyente bautizado
      a. Hacer del mandamiento de Cristo su regla
      b. Observar todo lo bueno
      c. Aprender de sus lideres
        --Efe 4:8, 11-13

  C. El Corazón del Discípulo
    1. Dispuesto a aprender
      -- Motivación: humildad (Mat. 18:3-4)

    2. Dispuesto a imitar lo que es bueno
      -- Como yo sigo el ejemplo de Cristo
        (1 Co 11:1)

    3. Dispuesto a buscar consejos
      -- Prov 12:15

    4. Dispuesto a recibir consejos
      -- Prov 10:17

  D. El Resultado
    1. Menos de ti mismo y más como Cristo

  E. La Prueba: ¿Agradable o Miserable?
    1. ¿Eres agradable a la corrección o te pones miserable?

CHARLA

Introducción:
¿Quién es un amigo? ¿Cómo se diferencia tu definición con las de otros?

 

¡Encárgate!                          Proverbios 27:5-6

1. ¿Por qué es la reprensión manifiesta mejor que el amor oculto? ¿Es el “amor oculto” verdadero amor? Explica.

2. ¿Por qué a veces nos abstenemos de decirle a alguien sus defectos?

3. ¿Cómo te van a ver si les dices la verdad y los corriges? Lee Gálatas 4:16. ¿Estaba siendo Pablo un amigo o enemigo? ¿Por qué?

4. ¿Qué haría el enemigo con sus socios?

 

Enfoque:
1. ¿Cómo reaccionas cuando te corrigen?

2. ¿Siempre buscas consejos? ¿Por qué o por qué no?

3. ¿Cómo has sido tu un amigo a los que te rodean? ¿Te encuentras corrigiendo con mucho amor los que necesitan corrección?

 

Práctica:
Oren los unos por los otros que seamos verdaderos amigos, especialmente a los que pertenecen a la casa de Dios.


 

 

 

 

 


Meditaciones para esta semana:

EL PLAN DE DIOS: CONTABILIDAD

LUNES
La palabra griega paideias o uno de sus derivativos es usada siete veces en Heb 12:1-11. Esta palabra no se encuentra exclusivamente en el Nuevo Testamento; era común entre los griegos usarla en referencia al tratamiento de niños en el ámbito educacional y la disciplina corporal. Los traductores de la versión Reina-Valera usan la palabra "disciplina" como representativo de paideias (vv. 5-11). El propósito divino de esta disciplina amorosa es sin duda para llevar al hombre a una relación privilegiada y responsable como hijo de Dios. Si tu no dejas que Dios te discipline (sea tu mentor), ¿qué eres? ¿Qué trae la disciplina del Señor? ¿Es algo que nos trae gozo? Escribe 1 Corintios 11:32 en una tarjeta, memorízatelo, y entiende el resultado de rechazar la disciplina de Dios. Llama a un hermano esta noche y comparte con el como el Señor te ha disciplinado y cuales han sido los resultados al tu hacer caso de su disciplina.

 

MARTES
La disciplina del Señor funciona a través de varios agentes, esta semana estudiaremos cuatro de esos agentes. Lee 2 Tim. 3:16,17. ¿Qué nos corrige y nos reprende? ¿De donde viene la Palabra de Dios? ¿Quién es el que verdaderamente esta corrigiendo y reprendiendo? Fíjate en esto que se menciona: “Instruir en justicia”. La palabra paideias se tradujo como “instruir”.  Así que somos disciplinados en la justicia del Señor. Escribe 1 Co. 2:13 en una tarjeta y reflexiona sobre ello a través del día.

 

MIÉRCOLES
Si seguimos la verdad en amor (Efe 4:13-15), nos exhortaremos y amonestaremos creando una atmósfera, donde todos unidos nos enfocaremos en la meta que es crecer en Cristo y depender de Dios.  Ese es el propósito de las asambleas que tenemos como iglesia. Estudia Hebreos 10:23-25. ¿Cuál es nuestra responsabilidad a cada cual? ¿Cuál es el propósito de estimularnos? Busca la palabra estimular en un diccionario. ¿Puedes recibir estimulo y estimular si tu “dejas de congregarte”? Lee 1 Tes. 5:14-15. Busca la palabra amonestar en un diccionario. ¿Cuál es tu trabajo entre los hermanos? ¿Haces todo esto en presencia de tus hermanos? ¿Recibes todo esto de tus hermanos? Escribe Col. 3:16 en una tarjeta y memorízatelo. ¿¿No le trae un nuevo significado a los coros que cantamos unísonos??

 

JUEVES
Hasta con todo el estimulo que recibes de tus hermanos, hay algunos hermanos que tienen un impacto especial sobre ti. Entre ellos alo mejor esta el hermano que te habló primero sobre el evangelio de Jesús. Lee Heb. 13:7, 17. ¿De quién te debes acordar?  ¿Qué debes considerar? ¿Qué debes imitar como resultado de su conducta? (Ver también 3 Juan 11) ¿Por qué debemos someternos a nuestros líderes en la fe? ¿No te estas sometiendo por reverencia a Cristo? (Efe 5:21) Lee Ezequiel 3:18-21. ¿Cuál es tu contabilidad ante los que no conocen a Dios? Por eso el escritor de Hebreos te amonesta a hacer el trabajo de tus líderes gozoso al someterte a ellos.  ¡Ellos velan por tu alma y tienen que rendir cuentas ante Dios! Escribe Proverbios 10:17 en una tarjeta y comprométete a ello en tu corazón.  ¡No escondas tu amor por los hermanos! Se tierno con ellos y lleno de misericordia.

 

VIERNES
Estudia 1 Tim. 4:7,8. Ninguno de los agentes de contabilidad que te da Dios funciona a menos que te ejercites (entrenes) tu mismo a ser (piadoso) justo. ¿De qué provecho es este tipo de entrenamiento? ¡Dios te ha equipado para que puedas tener auto-disciplina! Verifica en 2 Tim. 1:7. ¿Qué tipo de espíritu vive adentro de ti, a quien conseguiste cuando obedeciste el evangelio y fuiste bautizado en el nombre de Jesús? ¿Tenemos alguna excusa por la cual no tenemos disciplina? Escribe 1 Tim. 4:16 en una tarjeta y memorízatelo. Encárgate de reunirte con tu entrenador espiritual por lo menos una vez a la semana, para que sea de provecho tu ejercicio espiritual.