El Ser
Transfigurado…
Pedro Gelabert
Juan 1:14
NVI Y el Verbo se hizo hombre y habitó entre
nosotros. Y hemos contemplado su gloria, la gloria que corresponde al Hijo
unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.
Juan escribió sobre la gloria de Jesús pero no
sobre la transfiguración actual; como aparece en los otros testimonios de Mateo
y Lucas:
Mateo
17:2-3 NVI Allí se transfiguró en presencia de ellos; su
rostro resplandeció como el sol, y su ropa se volvió blanca como la
luz. 3 En esto, se les aparecieron Moisés y Elías
conversando con Jesús.
Marcos
9:2-4 NVI Seis días después Jesús tomó consigo a Pedro,
a Jacobo y a Juan, y los llevó a una montaña alta, donde estaban solos. Allí se
transfiguró en presencia de ellos. 3 "Su
ropa se volvió de un blanco resplandeciente como nadie en el mundo podría
blanquearla.
4 "Y se les aparecieron Elías y Moisés,
los cuales conversaban con Jesús.
La palabra griega actual
traducida como “transfiguración” es metamorphoo,
que es de donde conseguimos nuestra palabra “metamorfosis”. Significa “ser
cambiado en forma” y puede incluso incluir a veces “cambio de función” también.
Un ejemplo perfecto de la metamorfosis es lo qué le sucede a la oruga fea y
humilde después de hacer su capullo: se convierte en una mariposa hermosa y
majestuosa.
Esta transfiguración de Jesús fue una ojeada a nuestra propia metamorfosis
futura. ¡Nosotros también seremos transformados en criaturas gloriosas!
1 Corintios
15:51-58 NVI 51 Fíjense bien en el misterio que les voy a revelar:
No todos moriremos, pero todos seremos transformados, 52 en un instante, en un abrir y cerrar de ojos,
al toque final de la trompeta. Pues sonará la trompeta y los muertos
resucitarán con un cuerpo incorruptible, y nosotros seremos transformados. 53 Porque lo corruptible tiene que vestirse de
lo incorruptible, y lo mortal, de inmortalidad.
54
Cuando lo corruptible se vista de lo incorruptible, y lo mortal, de
inmortalidad, entonces se cumplirá lo que está escrito: "La muerte ha sido
devorada por la victoria."* 55
"¿Dónde está, oh muerte, tu victoria? ¿Dónde está, oh muerte, tu
aguijón?"* 56 El aguijón de la muerte es el pecado, y el
poder del pecado es la ley. 57 ¡Pero
gracias a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo! 58 Por lo tanto, mis queridos hermanos, manténganse
firmes e inconmovibles, progresando siempre en la obra del Señor,
conscientes de que su trabajo en el Señor no es en vano.
Ésta es la esperanza que tenemos en Cristo: la
transformación de nuestros cuerpos carnales y corruptos en cuerpos gloriosos como el de
Jesús:
1 Juan 3:2
NVI Queridos hermanos, ahora somos hijos de Dios,
pero todavía no se ha manifestado lo que habremos de ser. Sabemos, sin embargo,
que cuando Cristo venga seremos semejantes a él, porque lo veremos
tal como él es.
Hay también algunas
lecciones en esta transfiguración sobre nuestra necesidad de perseverar en
nuestra situación actual, es decir, antes de que finalmente seamos transformados
- mientras que seamos semejantes a la oruga.
Primero que nada, considera lo que habría podido hacer
Jesús durante su transfiguración. Él hubiera podido decidir en ese momento
terminar su misión y dejar la tierra para continuar gozando de la existencia
gloriosa con los que están en el paraíso - y eventualmente regresar al cielo mismo. Esto me acuerda de un episodio de
“Smallville” donde atraparon a Clark Kent en la zona fantasma por un breve
momento. En esa zona él perdió todas las energías que tenía en la tierra. Era
como una persona “normal”. Él encontró muchos espíritus malvados que podían
lastimarlo como nunca podía ser lastimado en la tierra, donde él existía de
forma glorificada.
Cuando Jesús se hizo carne él no considero igualdad con Dios como algo de que aferrarse y se hizo nada…
(Fil 2:6-7). Él entro en una dimensión
donde sufrió la pérdida de su gloria anterior. Fue susceptible a todas las
cosas que nosotros los seres humanos somos susceptibles, a excepción de cometer
pecado. De esa manera él era diferente. En ese momento de su transfiguración,
mientras que él volvía a vivir su gloria anterior, Jesús hubiera podido ir al cielo
y acabar con su misión. ¡Era su opción! Piensa en cómo él se hubiera sentido con
la plenitud de la gloria de Dios a todo su alrededor. Pero al discursar con Moisés
y Elías quizás se acordó del trabajo por hacer. La transformación lo consoló y
fue animado por la visita de Moisés y Elías.
¿Por qué Moisés y Elías? Moisés porque él representa la
ley temporera que Dios instituyo (Rom 7:1-4),
la cual Jesús debía satisfacer (Lucas 9:31).
Elías representa los profetas que pronosticaron la primera venida de Jesús al
mundo, la cual fue para preparar nuestra santificación para poder recibir el Espíritu
Santo de Dios (Lucas 1:17).
¡Después de tal
visita con dos grandes personajes de la historia ahora Jesús estaba animado
para continuar el trabajo para nuestra salvación y la de Moisés y Elías! ¡Si
Jesús hubiera decidido no continuar incluso Moisés y Elías no tendrían esperanza
alguna! ¡Estarían perdidos por siempre!
Es agradable estar en la cima de la montaña, como dice la
canción, conviviendo con el Señor en toda Su gloria. Es agradable retirarse y
estar en un lugar callado y pacifico, recolectando tu fuerza; pero necesitamos
venir abajo, a donde está la gente perdida, y hacer el trabajo sucio. Jesús
eligió volverse abajo y continuar -- ¡gracias Señor! ¡Necesitamos seguir en Sus
pasos y ser consolidados por el hecho de que pronto compartiremos en Su gloria!
Comparo esta experiencia a estar en un sueño y despertar de
repente, dándome cuanta que regrese a la realidad. En el sueño tienes gran poder
y lo percibes todo perfectamente. En mi experiencia he podido volar y saber
cosas sin tener que aprenderlas, como saber tocar el piano y otros instrumentos
a perfección. También he experimentado en mis sueños la venida de Jesús y saber
lo que era ser padre antes de tener hijos, forjando conexiones emocionales profundas
antes de poder experimentarlas en la vida real. En mis sueños no tengo ninguna
limitación en cuanto a la carne, a excepción de solo poder experimentar cosas
que conozco; ¡pero cuando sea glorificado - seré librado de las limitaciones de
la carne y veré a Jesús como tal como El es!
No nos olvidemos del estímulo que recibimos aquí:
1 Corintios
15:57-58 NVI 57 ¡Pero gracias a Dios, que nos da la victoria
por medio de nuestro Señor Jesucristo! 58 Por lo
tanto, mis queridos hermanos, manténganse firmes e inconmovibles, progresando
siempre en la obra del Señor, conscientes de que su trabajo en el Señor no es
en vano.