Como Instruir a un niño en su carrera

 

Instruye al niño en su carrera: Aun cuando fuere viejo no se apartará de ella.

Proverbios 22:6

 

Instruir viene del Hebreo: chanak, que significa estrechar, iniciar, disciplinar, entrenar, instruir.

 

En su carrera – O sea, nuestra labor no es darle un carrera a nuestros hijos, sino asegurarnos que tengan la disciplina para encontrar y perseverar en su camino que se le ha provisto divinamente.

 

Para ellos encontrar y poder mantenerse en su camino (carrera), necesitan disciplina, necesitan de instrucción.

 

Disciplina vs. Castigo

 

Son dos cosas enteramente diferentes.  El niño que se instruye (disciplina) no necesita de castigos. El que se castiga con regularidad no tiene disciplina.

 

Para que nuestra instrucción de fruto eterno en nuestros hijos, hay que tener balance en nuestra relación con ellos:

 

Efesios 6:4  Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos; sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.

 

Disciplina: Instrucción, entrenamiento, corrección.

Amonestación: Reprender, regaño.

Amonestación (castigo) sin disciplina no tiene fruto bueno y provoca la rebeldía. Es marca del padre vago e iluso.

 

2Ti 3:15  Y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salud por la fe que es en Cristo Jesús.

 

Nuestra instrucción debe ser basada en las Sagradas Escrituras. Estas hacen sabios a nuestros hijos cuando son acompañadas de una instrucción adecuada.

 

¿Cual es la meta de nuestra instrucción (disciplina)?

 

Eph 6:1; Col 3:20  Hijos, obedeced en el Señor á vuestros padres; porque esto es justo.

 

Heb 12:9-10  Por otra parte, tuvimos por castigadores á los padres de nuestra carne, y los reverenciábamos, ¿por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos? Y aquéllos, á la verdad, por pocos días nos castigaban como á ellos les parecía, mas éste para lo que nos es provechoso, para que recibamos su santificación.

 

1-     Obedecer la instrucción de los padres, ya que así aprenderán a obedecer al Padre de nuestras almas.

2-     Para que logren tener éxito en la carrera que Dios les ha asignado (Prov 22:6)

 

El entrenamiento comienza tan pronto el niño entienda “Si” y “No” (alrededor de los 6 meses de edad).

 

El uso de un instrumento para la disciplina es sumamente importante:

 

Pro 13:24  El que detiene la vara (el castigo), á su hijo aborrece: Mas el que lo ama, madruga á castigarlo.

 

Castigo: mala traducción del hebreo “shebet”, que significa ‘vara de un árbol’ usada para castigar, caminar o escribir. También significa cedro.

 

Pro 22:15  La necedad está ligada en el corazón del muchacho; Mas la vara de la corrección la hará alejar de él.

 

Pro 23:13-14  No rehúses la corrección del muchacho: Porque si lo hirieres con vara, no morirá. Tú lo herirás con vara, Y librarás su alma del infierno.

 

Pro 29:15  La vara y la corrección dan sabiduría: Mas el muchacho consentido (malcriado; mimoso; alcahuetado; técnicamente: un niño que no se le niega nada) avergonzará á su madre.

 

Como ven aquí, la instrucción debe ser acompañada de la vara. Usted puede sustituir la vara por cualquier instrumento efectivo. Nosotros comenzamos con el uso de una cuchara de cocina de madera, y ahora usamos una correa ancha de cuero. La idea es usar un instrumento que cause quemazón pero que no haga daño físico al niño.

 

El abuso físico ocurre cuando el castigo nunca es acompañado de la disciplina. Mayormente, si usted lleva disciplina consistente, vera que casi no tiene que usar castigo. Por eso los padres que han abusado del castigo y han causado daños físicos, son padres vagos y necios.

 

Ejemplos de cómo implementar una rutina disciplinaria:

 

1-     El uso y énfasis de la palabra “no” y “si” con un niño de 6 meses o mas y un objeto atractivo que no debe de tocar.

2-     Instrucción de cómo portarse en la casa con los objetos que hay alrededor del niño

3-     Rutina para la hora de dormir, incluyendo el baño

4-     Instrucción de cómo controlar humores desagradables en el niño, incluyendo como advertirle y ser consistente en las advertencias.