Sanidad Mental 11 – Entendiendo el Sufrimiento

 

Ecc 4:1-8

1  Luego me fijé en tanta opresión que hay en esta vida. Vi llorar a los oprimidos, y no había quien los consolara; el poder estaba del lado de sus opresores, y no había quien los consolara.

 2  Y consideré más felices a los que ya han muerto que a los que aún viven,

 3  aunque en mejor situación están los que aún no han nacido, los que no han visto aún la maldad que se comete en esta vida.

 4  Vi además que tanto el afán como el éxito en la vida despiertan envidias. Y también esto es absurdo; ¡es correr tras el viento!

 5  El necio se cruza de brazos, y acaba muriéndose de hambre.

 6  Más vale poco con tranquilidad que mucho[a] con fatiga … ¡corriendo tras el viento!

 

El sufrimiento causa angustia mental. Cómo pienses sobre el sufrimiento determina si crecerás espiritualmente a causa de su experiencia o si serás derrotado por él.

 

El problema del sufrimiento se puede tratar y entender solamente a la luz del Evangelio y la eternidad. Muchos ateos han propuesto que la presencia del sufrimiento en esta tierra prueba que no hay Dios o que nuestro Dios es impotente debido a eso.  El argumento circular es este:

 

1 - Si Dios es todopoderoso pero permite que la gente sufra, entonces él no puede ser un Dios misericordioso o amoroso.

 

2 - Si Dios es amoroso y misericordioso, pero no puede quitar el sufrimiento o salvarnos de él, entonces él no es realmente todopoderoso.

 

Por supuesto, este punto de vista se basa en la opinión de que el sufrimiento es algo malo que necesita ser eliminado. Ya que eso es una premisa falsa, el argumento es falso también.  Esta gente simplemente asume que el sufrimiento es algo malo o inútil y no es necesario para nuestra vida en la tierra.

 

Esto, por supuesto, es incorrecto. El sufrimiento, la oposición, el stress, los problemas, el apuro... todos estos los necesitamos. ¡Incluso el cuerpo humano necesita la tensión y la oposición para crecer, prosperar y sobrevivir! ¡En un ambiente totalmente libre de tensiones morirías de la carencia de ejercicio! Tu corazón y tu cuerpo se debilitarían debido a la carencia de la tensión física.

 

Observa cómo los que han tenido lesiones permanecen en cama durante mucho tiempo y necesitan terapia física para recobrar sus funciones anatómicas. Esto es particular para huesos quebrados que requieren yesos que inutilizan partes del cuerpo durante mucho tiempo. La carencia de actividad de los músculos (ejercicio, stress) hace que esa parte del cuerpo este débil y casi inútil, necesitando ser restablecida por la tensión repetitiva (ejercicio).

 

Aprendí de mi cardiólogo que nuestro sistema circulatorio también necesita ser tensionado (con ejercicio cardiovascular) para que funcione adecuadamente. Así es cómo Dios lo creó para que podamos hacer lo que él ha planificado para nosotros en Su nombre. A causa de la gente buscando comodidad y complacencia y esforzándose a reducir la tensión en su vida, sus cuerpos se vuelven más propensos a las enfermedades que vienen como resultado de la carencia de tensión; por ejemplo: ataques de corazón, derrames, y otros problemas que vienen como resultado de un sistema circulatorio debilitado.

 

Lo qué necesitamos aprender es distinguir entre la ansiedad y la tensión. Hay una línea fina entre ellos, y la alegría y satisfacción – el disfrutar de lo máximo en la vida que Dios nos dio se encuentra en el equilibrio de la tensión y la ansiedad. Aprendamos de este siguiente pasaje, lleno de la sabiduría de nuestro Creador:

 

Ecc 3:1-13

1 Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo:

2 un tiempo para nacer, y un tiempo para morir; un tiempo para plantar, y un tiempo para cosechar;

3 un tiempo para matar, y un tiempo para sanar; un tiempo para destruir, y un tiempo para construir;

4 un tiempo para llorar, y un tiempo para reír; un tiempo para estar de luto, y un tiempo para saltar de gusto;

5 un tiempo para esparcir piedras, y un tiempo para recogerlas; un tiempo para abrazarse, y un tiempo para despedirse;

6 un tiempo para intentar, y un tiempo para desistir; un tiempo para guardar, y un tiempo para desechar;

7 un tiempo para rasgar, y un tiempo para coser; un tiempo para callar, y un tiempo para hablar;

8 un tiempo para amar, y un tiempo para odiar; un tiempo para la guerra, y un tiempo para la paz.

De nada sirve afanarse

9 ¿Qué provecho saca quien trabaja, de tanto afanarse?

10 He visto la tarea que Dios ha impuesto al *género humano para abrumarlo con ella.

11 Dios hizo todo hermoso en su momento, y puso en la *mente humana el sentido del tiempo, aun cuando el *hombre no alcanza a comprender la obra que Dios realiza de principio a fin.

12 Yo sé que nada hay mejor para el hombre que alegrarse y hacer el bien mientras viva;

13 y sé también que es un don de Dios que el hombre coma o beba, y disfrute de todos sus afanes. 

 

¡Cuatro veces Salomón repite este pensamiento en los versos 12 y 13 a través de Eclesiastés! ¿Pero cómo podemos aprender a poner en perspectiva la miseria y la angustia que encontramos durante nuestra vida aquí?

 

Vamos a hablar sobre los reguladores de tensión y como nos pueden ayudar:

 

4 Reguladores de Tensión

 

Estos reguladores nos ayudan a mantener la tensión equilibrada en nuestra vida.

 

1-     Autonomía: La autonomía se trata sobre tener potestad. Mientras mas control sientas que tengas sobre las opciones que tomas, serás más capaz de manejar la tensión de una manera positiva; la tensión en tu vida te ayudará conformarte más a Jesús. Los que se sienten presionados, o dominados por otros, sienten que sus opciones no son las suyas y esto debilita su capacidad de manejar la tensión. Dios nos da el libre albedrío para tomar decisiones que afectarán en última instancia nuestra eternidad. Él nos da potestad, justo como un buen padre que entrena a sus niños para hacer sus propias decisiones en la vida, juntamente dirigiendo a su hijo para discernir cuáles son las mejores opciones. Siempre hay buenas y malas decisiones. La autonomía es un regalo concedido por el Nuestro Señor y nadie tiene derecho a quitarnos esa autonomía.

 

2-     Conectividad: Cuan conectado estés a personas positivas, optimistas y motivadoras consolidará tu capacidad de manejar la tensión para conformarte más a Jesús. Dios tiene Su iglesia conectada a la mejor fuente reguladora la tensión que hay. Al edificarnos en amor, al hablarnos y convivirnos y aconsejarnos los uno a los otros tenemos uno de los asesores más potentes disponibles para el mundo entero para regular la tensión. ¡Estamos conectados! Si eliges convivir con la gente incorrecta, quiénes te animan negativamente a satisfacer tus deseos y pasiones carnales, realmente no estás conectado, ya que este tipo de relaciones te desconectan de la fuente de la iglesia y tu relación con Dios. No podrás manejar la tensión con eficacia en tu vida y te desplomarás. El pecado es el desconectador más eficaz que hay. ¡Nos desconectó de Dios!

 

3-     Perspectiva: Este regulador es adquirido mediante la sabiduría: al aprender y tener experiencias. Los cristianos son la única gente en el mundo entero que tienen ventaja en cuanto a la perspectiva: ¡Sabemos la VERDAD! Saber la verdad sobre lo qué te sucederá y lo qué está sucediendo en el reino espiritual alrededor tuyo te ayuda a tener una perspectiva correcta sobre toda lo que te sucede. Sabes que los ángeles te ministran, el Señor está contigo, el Espíritu Santo te ayuda y te dirige hacia la eternidad. Toda la tensión agregada a tu vida se procesa correctamente cuando tienes la información espiritual correcta en la vida. Puedes tolerar cualquier cosa que Satanás te tire. ¿Puedes imaginarte lo hace qué gente que no tiene idea de lo que realmente le está pasando en esta vida? Yo me acuerdo de como era y toda lo que me trajo fue cinismo, amarguras y rabia. ¡Mi carencia de perspectiva me consumía! Una persona sin perspectiva se ahoga en su tensión y ansiedad. Permiten que las cosas de este mundo las dominen y tomen decisiones por ellos mismos y las desconecten de la única fuente de AMOR: el Señor Nuestro Dios.

 

4-     Tono: Puesto que vivimos en un cuerpo que es afectado por nuestro estado mental, emocional y espiritual; el cuerpo también reacciona a la tensión. Nuestros cuerpos son como los amortiguadores de choque, tomando en la tensión y disipándola de varias diversas maneras: el corazón y las vias respiratorias, el tono muscular, la salud digestiva y el balance químico. Si cuidamos bien nuestros cuerpos, manejaremos la tensión mejor, permitiendo que seamos conformados a Cristo. Recuerda que el cuerpo es solo una máquina. Una máquina que no es bien mantenida se quiebra con tensión repetitiva. Tu mantienes tu auto y otras máquinas que puedas tener engrasándolas y lubricándolas, limpiándolas y usándolas. ¡Un auto que no se usa no será tensionado debidamente y se quebrara por falta de uso! Las piezas internas se atrofian y se vuelven frágil. Asimismo el cuerpo necesita ser ejercitado, bien alimentado y bien mantenido. Una persona que es físicamente sana puede manejar la tensión y la ansiedad mejor que una persona afectada corporalmente por la tensión. Si tu cuerpo no funciona bien, te afectará emocionalmente, mentalmente y físicamente. ¡Mientras que estés en tu cuerpo vale la pena tenerlo bien entrenado (1 Tim 4:8)!

 

Éstos reguladores nos ayudan a entender el equilibrio que necesitamos tener en la vida para realmente gozar de ella. Balancear es moderar. Aprendemos a moderar apreciando las diferencias. Cuando comparamos diferencias contrastamos. La vida se trata de contrastes, eso es lo que enseña Ecc 3:1-13. No podemos entender completamente un extremo a menos que le demos la bienvenida al otro. No estoy diciendo que necesitamos ir a los extremos, absolutamente lo contrario; el hombre sabio, temiendo a Dios, evita todos los extremos (Ecc 7:16-18) - el busca equilibrio, y el balance viene al apreciar los contrastes de la vida:

 

Ecc 11:8-10

 8  Mas si el hombre vive muchos años, y todos ellos los disfruta, debe recordar que los días tenebrosos serán muchos y que lo venidero será un absurdo.

9 Alégrate, joven, en tu juventud; deja que tu *corazón disfrute de la adolescencia. Sigue los impulsos de tu corazón y responde al estímulo de tus ojos, pero toma en cuenta que Dios te juzgará por todo esto.

 10  Aleja de tu corazón el enojo, y echa fuera de tu ser la maldad, porque confiar en la juventud y en la flor de la vida es un absurdo.

 

¡Aprende a vivir una vida balanceada y serás bendecido! Los días oscuros que tememos,  esos son los que traen el equilibrio y la perspectiva que necesitas. Incluso Jesús tuvo que sufrir no solo para aprender a ser obediente, pero para ser la fuente perfecta de la salvación para los que lo obedecerían (Hebreos 5:7-9).

 

10 cosas a entender sobre el sufrimiento:

 

1 – El sufrimiento prueba que necesitamos depender de Dios – Somos frágiles y débiles. Me pregunto a veces porqué Dios no nos hizo de metal. ¡Quizás no nos lastimaríamos físicamente tanto! ¿Y qué de esos animales que pueden regenerar una pata, como el cangrejo? ¿Eso sería de gran ventaja para nosotros, no?  ¡Si perdimos un dedo, un brazo o una pierna en un accidente, solo tenemos que esperar u poco para crecer otra! Alguna gente, deseando ser su propio dios, intenta eliminar cualquier fuente de debilidad en sí mismos que puedan encontrar, ¡pero algo que no pueden eliminar es la muerte! El mismo Jesús fue hecho como nosotros para poder proveernos el consuelo verdadero (Heb 2:17-18).

 

Heb 2:17-18

Por eso era preciso que en todo se asemejara a sus hermanos, para ser un sumo sacerdote fiel y miseri-cordioso al servicio de Dios, a fin de expiar los pecados del pueblo. (18) Por haber sufrido él mismo la tentación, puede socorrer a los que son tentados.

 

¡El dolor puede humillar! Puede darle una bofetada (sopapo) a nuestro orgullo y arrogancia, como Job indicó:

 

Job 6:11-13

 11  ¿Qué fuerzas me quedan para seguir esperando? ¿Qué fin me espera para querer vivir?

 12  ¿Tengo acaso la fuerza de la roca? ¿Acaso tengo piel de bronce?

 13  ¿Cómo puedo valerme por mí mismo, si me han quitado todos mis recursos?

 

¡Por supuesto, cerciórate de que no estés sufriendo por ser un tonto!

 

Pr 13:20 El que con sabios anda, sabio se vuelve; el que con necios se junta, saldrá mal parado.

 

1Pe 4:15-16

15 Que ninguno tenga que sufrir por asesino, ladrón o delincuente, ni siquiera por entrometido.

16 Pero si alguien sufre por ser cristiano, que no se avergüence, sino que alabe a Dios por llevar el nombre de Cristo.

 

2 – El sufrimiento nos atrae hacia el Dios verdadero – Nuestra inclinación natural cuando sufrimos es voltearnos hacia una fuente de ayuda más alta:

 

Ps 18:6 En mi angustia invoqué al Señor; clamé a mi Dios, y él me escuchó desde su templo; ¡mi clamor llegó a sus oídos!

 

La primera vez que realmente torne a Dios en oración fue después de un período de depresión profunda durante mi primer año de universidad. Había perdido el amor que pensé que tenía en ese entonces, me sentía solo y lejos de mi hogar. Por primera vez en mi vida noté que no podía depender de nadie, ni siquiera de mi mismo. Me asuste y en mi miedo torne al Señor. ¡Él respondió! Un mes después vino Roberto a mi puerta y el resto es historia.

 

3 – El sufrimiento nos ayuda a percibir el pecado como lo que es en realidad – Cuando Adán y Eva abrieron la puerta para que el pecado entrara al mundo, toda forma y manera del mal y sus efectos horribles entraron al mundo, incluso la muerte:

 

Rom 5:12 Por medio de un solo hombre el pecado entró en el mundo, y por medio del pecado entró la muerte; fue así como la muerte pasó a toda la humanidad, porque todos pecaron.

 

Todo esto sucedió debido a la rebelión del hombre contra la rectitud de Dios. Cuando ves pecado en ti o en otros; o sufras los efectos de los pecados tuyos o de otros; tengas o no tengas nada que ver con ellos, deja que la situación te recuerde de la malevolencia del pecado. A menudo cuando leo el periódico o oigo/veo las noticias, me acuerdo rápidamente donde estoy; en un mundo de pecado que necesita ser rescatado. ¡Aunque mi carne desee declamar juramento, en amor y compasión veo la necesidad de evangelizar a los que están atrapados en el pecado o han sufrido sus efectos y están desesperados y perdidos sin Jesús!

 

¡Recuérdate que no estás en posición de juzgar porque también eres pecador! Si juzgas o te quejas o criticas, todavía no has aprendido y quizás necesitas sufrir un poco más. ¡Todo lo que podemos hacer sobre el pecado en nuestro mundo es no ser parte de él y rescatar las almas que no tienen a Jesús!

 

Recuerdo cuando Enoch, mi primogénito, vino al el mundo y fue diagnosticado sordo. Aunque la sordera no era nada nueva para mí y no lo consideraba una desventaja o una razón de estar triste, muchos otros que no tenían esta experiencia (en el mundo) intentaron ofrecer su consuelo ya que interpretaban aquel acontecimiento como algo triste. Puedo entender eso. Los padres de Clary compartieron conmigo como fue para ellos. ¿Quién tiene la culpa? Buscamos culpa cuando sufrimos, ¿no? Especialmente cuando no entendemos por qué algo tiene que ser de cierta forma. Recuérdate que vivimos en un mundo que ha sido afectado por el pecado. ¡Sin embargo, es así con un propósito! ¿Recuerdas cuándo los discípulos preguntaron a Jesús quien tenia la culpa por aquel hombre haber nacido ciego?

 

Juan 9:1-3

1 A su paso, Jesús vio a un hombre que era ciego de nacimiento. 2 Y sus discípulos le preguntaron: --Rabí, para que este hombre haya nacido ciego, ¿quién pecó, él o sus padres? 3 --Ni él pecó, ni sus padres --respondió Jesús--, sino que esto sucedió para que la obra de Dios se hiciera evidente en su vida. 

 

¡Recuerda ver el pecado como lo que en realidad es y tener en cuenta que lo que has sufrido debido al pecado (sea por tu propio deber o el deber de otros o apenas porque estas en un mundo imperfecto) debe darle la gloria a Dios siempre! ¡Porque cuando somos débiles, El es fuerte (2Co 12:7-10)!

 

4 – El sufrimiento nos ayuda a considerar el valor verdadero de cosas – Puedes clasificar cuáles son las cosas importantes y verdaderas en esta vida. No perseguirás las cosas pequeñas de esta vida ni desearas lograr las cosas que no importarán en 100 años. Utilizarás tu energía y recursos de la vida para perseguir lo que es eterno.

 

Muchos que han estado cerca de la muerte han tenido que cambiar sus prioridades por el trauma de su experiencia. Los que aprenden sus lecciones se hacen procuradores de las cosas dignas de vivir o morir. Aprenden a atesorar cada segundo de su vida y no tienen prisa por continuar funcionando como lo manda el mundo.

 

No esperes que una experiencia trágica te ayude a caer en cuanta que tu tiempo, con tu familia y amigos, pasados en convivencia verdadera, es lo más valioso en esta vida minúscula. Enriquécelos a ellos ya ti mismo con tu atención y tu presencia. Enséñale a tus niños a valorar la convivencia (relaciones íntimas) y la rectitud de Dios. ¡Lo aprenderán de ti!

 

Cuando primero comencé a llenar el formulario  de mis metas y gravamen personal para el 2006 me encontré con la pregunta que me pedía enumerar 50 cosas que deseaba hacer antes de morir. ¡Cincuenta??!! Pensé; no puedo apenas pensar en 10 cosas que deseo hacer antes de morir a excepción de predicar el Evangelio a mi familia, cerciorarme de que mis niños sean discípulos y que mi esposa y yo continuemos siempre haciendo de Jesús el centro y la circunferencia de nuestras vidas. Entonces me di cuenta de cuánto había cambiado desde que estaba lleno del mundo. He oído de algunos hermanos enumerar diversos artículos en esta categoría como: hacer viajes a diversos países, deslizarse en la nieve desde la montaña más alta, bañarse en el mar muerto, ¡incluso lanzarse en paracaídas! Me doy cuenta que la categoría pregunta enumerar cosas desde la mas mundana a la mas sublime - pero honestamente, ¿debemos perseguir lo mundano o lo divino?

 

5 – El sufrimiento nos enseña sobre la compasión – Cuando aprendemos a ser consolados por nuestro Dios podemos consolar a otros.

 

2Co 1:3-5

3 Alabado sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre misericordioso y Dios de toda consolación, 4 quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones para que con el mismo consuelo que de Dios hemos recibido, también nosotros podamos consolar a todos los que sufren. 5 Pues así como participamos abundantemente en los sufrimientos de Cristo, así también por medio de él tenemos abundante consuelo. 

 

Solamente cuando has pasado por una tragedia y has visto que Dios te ha dado aliento para sobrevivir eres capaz de consolar a otros con la consolación que viene de Dios. Eso es algo que no puedes falsificar. Aprenderás la diferencia entre el sentimiento y la comprensión. Mientras que el sentimiento, o simpatía (del griego syn - con, pathos - sentimiento) es el compartir de sentimientos o emociones y la capacidad de expresar esas sensaciones el uno al otro, la empatía (en - adentro, pathos) va más profundo; es la comprensión y la capacidad de entrar y sufrir esas sensaciones de otros - literalmente sabiendo lo que es caminar en los zapatos de aquel. Jesús es verdaderamente un mediador en cuanto a esto, sabiendo lo que es ser completamente humano:

 

Heb 2:17-18

17 Por eso era preciso que en todo se asemejara a sus hermanos, para ser un sumo sacerdote fiel y misericordioso al servicio de Dios, a fin de expiar los pecados del pueblo. 18 Por haber sufrido él mismo la tentación, puede socorrer a los que son tentados. 

 

6 – El sufrimiento nos ayuda a entender que este mundo no es nuestro hogar – Somos peregrinos; extranjeros sin los accesorios de este mundo material o los afanes que trae.  ¿Quién desea un mundo lleno de problemas, peligros y sufrimiento diario?  ¿Desearías tolerar eso por siempre?

 

Considera… ¿Cuántos de ustedes se sienten aliviados al regresar a sus hogares después de estar ausentes por un tiempo? Incluso cuando salimos de vacaciones, supuestamente para disfrutar, estamos alegres de regresar a nuestras casas, es decir, si Jesús es el centro de tu hogar. ¡Quizás algunos de ustedes prefieren estar fuera de su hogar! ¡Eso es evidencia que necesitan enderezarse con el Señor y hacerlo el centro de sus vidas! ¿Si no puedes hacerlo el centro de tu hogar aquí en la tierra, crees que estarás en Su hogar en el cielo por siempre?

 

Entendemos que cuando estamos viajando estamos dejando nuestro hogar por un tiempo, y por lo tanto cuando viajamos toleramos imperfecciones, inconsistencias y problemas - sabiendo que son temporeros. Cuántos de ustedes han dicho mientras están en algún otro lugar - "¡Eso no sucedería en mi casa!" o "¡Eso yo no lo dejaría pasar!" o "¡Así no es cómo mantengo mi cuarto de baño!"

 

Nuestros hermanos bajo el antiguo pacto pensaban de esa manera:

 

Heb 11:13-16

13 Todos ellos vivieron por la fe, y murieron sin haber recibido las cosas prometidas; más bien, las reconocieron a lo lejos, y confesaron que eran extranjeros y peregrinos en la tierra.

14 Al expresarse así, claramente dieron a entender que andaban en busca de una patria.

15 Si hubieran estado pensando en aquella patria de donde habían emigrado, habrían tenido oportunidad de regresar a ella. 16 Antes bien, anhelaban una patria mejor, es decir, la celestial.  Por lo tanto, Dios no se avergonzó de ser llamado su Dios, y les preparó una ciudad. 

 

¡Nota lo que se consideraban - extranjeros no solo a un país extranjero, pero extranjeros a la tierra entera! ¡Este mundo no era su hogar! ¡Deseaban algo mejor, algo que realmente podían llamar su propio hogar - mientras que Dios les prepara a ellos y a nosotros una ciudad divina! ¡Tremendo! ¡Ahí es donde deseo vivir y hacer mi hogar!

 

Algunos se desaniman sobre su situación aquí, como si no tuvieran esperanza. Eso es porque sus ojos están en este mundo y sus problemas y desafíos. He estudiado la Biblia con mucha gente que vive con desafíos diarios que usted no puede incluso imaginar. Algunos que están afligidos con enfermedades o han tenido accidentes que los han incapacitados de alguna forma. Algunos que su  salud se ha deteriorado al punto donde están seriamente limitados en su cuerpo. Esta gente vive con el desafío constante, cada segundo del día. Algunos viven con dolor constante, físico o emocional, cicatrices de la lucha diaria en esta vida pecaminosa llena de muerte en cada vuelta. ¿Pregunto nuevamente - desearías vivir aquí por siempre con un cuerpo compatible a la enfermedad y la imperfección?

 

Ro 8:18-25

18 De hecho, considero que en nada se comparan los sufrimientos actuales con la gloria que habrá de revelarse en nosotros. 19 La creación aguarda con ansiedad la revelación de los hijos de Dios,

20 porque fue sometida a la frustración.  Esto no sucedió por su propia voluntad, sino por la del que así lo dispuso.  Pero queda la firme esperanza 21de que la creación misma ha de ser liberada de la corrupción que la esclaviza, para así alcanzar la gloriosa libertad de los hijos de Dios. 22 Sabemos que toda la creación todavía gime a una, como si tuviera dolores de parto. 23 Y no sólo ella, sino también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, gemimos interiormente, mientras aguardamos nuestra adopción como hijos, es decir, la redención de nuestro cuerpo. 24 Porque en esa esperanza fuimos salvados.  Pero la esperanza que se ve, ya no es esperanza.  ¿Quién espera lo que ya tiene? 25 Pero si esperamos lo que todavía no tenemos, en la espera mostramos nuestra constancia. 

 

¿Dices tales cosas y meditas sobre ellas? ¿O tus pensamientos están cargados por las preocupaciones y los asuntos de este lugar terrenal? Los que dicen y piensan tales pensamientos espirituales verdaderamente viven como extranjeros aquí. ¡No tienen mucho, no poseen mucho y no desean mucho de este lugar terrenal, con excepción de continuar perseverando hacia la meta - la llamada celestial en Cristo Jesús! Por otra parte, los que han hecho de este mundo su hogar tiene el testimonio de sus riquezas, preocupaciones y actividades acumuladas que demuestran sus deseos mundanos. Al final de todo, el peso de estos afanes carnales los mantendrá aparte de la llamada celestial y la ciudad divina.

 

¡No vivamos limitados por esos afanes! ¡Somos libres en Cristo!

 

2Co 5:7-11

7Vivimos por fe, no por vista.

8Así que nos mantenemos confiados, y preferiríamos ausentarnos de este cuerpo y vivir junto al Señor.

9Por eso nos empeñamos en agradarle, ya sea que vivamos en nuestro cuerpo o que lo hayamos dejado.

10Porque es necesario que todos comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba lo que le corresponda, según lo bueno o malo que haya hecho mientras vivió en el cuerpo.

11Por tanto, como sabemos lo que es temer al Señor, tratamos de persuadir a todos, aunque para Dios es evidente lo que somos, y espero que también lo sea para la conciencia de ustedes.

 

1Pe 2:11 - Queridos hermanos, les ruego como a extranjeros y peregrinos en este mundo, que se aparten de los deseos pecaminosos que combaten contra la vida.

 

Recuerda que solamente estarás aquí por un poquito de tiempo - no te distraigas con la gloria pasajera del mundo. ¡El mundo guerrea por tu alma, como los anuncios en los periódicos, revistas y la TV compite por tu atención! ¿Te sientas a mirar los anuncios y adelantas el programa? De la misma manera, no prestes atención a los anuncios temporeros de Satanás y de tu carne. ¡La vida verdadera viene pronto, y es permanente! ¡Gracias a nuestro Señor Jesús Cristo!

 

7 – El sufrimiento nos ayuda a orar mejor – nos centramos más en nuestras necesidades verdaderas y nuestra dependencia de Dios cuando sufrimos.

 

¿Si Jesús tuvo que orar, qué debo hacer?

¿Si Jesús tuvo que orar, qué debo hacer?

El cayó de rodillas,

Pidió "¡Padre ayúdame!"

¿Si Jesús tuvo que rogar, qué debo hacer?

- Anónimo

 

Estamos diseñados para aumentar nuestra dependencia de Dios cuando sufrimos. ¡Así fue cómo Jesús aprendió a obedecer; aprendiendo a depender más y más de Dios! Toda esa preparación fue para los momentos finales de Su vida de más tentación en el jardín de Getsemaní.

 

Hebreos 5:7-8

7 En los días de su vida mortal, Jesús ofreció oraciones y súplicas con fuerte clamor y lágrimas al que podía salvarlo de la muerte, y fue escuchado por su reverente sumisión. 8 Aunque era Hijo, mediante el sufrimiento aprendió a obedecer;

 

¡La oración es eficaz cuando nos humillamos ante Dios en reverencia! Las oraciones ofrecidas correctamente son resultado del sufrimiento. A menudo nuestras oraciones son insubstanciales y reflejan nuestro egoísmo - rogamos por cosas materiales y para que lo nuestro suceda según como queremos. Solamente al encontrarnos en la purificación del sufrimiento estamos más dispuestos a alinear nuestra voluntad con Dios, y así mismo, nuestras oraciones llegan a ser más y más eficaz. ¡Es un ejercicio asimilado, no automático! Si no permites que el sufrimiento trabaje ese propósito en ti, tu mente y corazón serán endurecidos hacia la verdad y te veras juzgando a Dios y almacenando Su castigo que será revelado contra los faltos de fe en el día de la ira de Dios (Romanos 2:5).

 

8 – El sufrimiento templa el alma – ¡Nos ayuda a prepararnos para la eternidad!

 

Uno de los efectos del sufrimiento es una fe (equilibrada) templada. ¡En la purificación de las pruebas y el sufrimiento aprendemos a abandonar los extremos y arrebatos y nos convertimos en gente que espera en el Señor y está satisfecha con la respuesta del Señor, juiciosamente aguardando la esperanza bendita de la víspera de nuestro Señor y Salvador, Jesús Cristo! El sufrimiento nos ayuda a apremiar el Reino de Dios y a abandonar la imprudencia de este mundo.

 

1Pedro 1:6-7

6 Esto es para ustedes motivo de gran alegría, a pesar de que hasta ahora han tenido que sufrir diversas pruebas por un tiempo. 7 El oro, aunque perecedero, se acrisola al fuego. Así también la fe de ustedes, que vale mucho más que el oro, al ser acrisolada por las pruebas demostrará que es digna de aprobación, gloria y honor cuando Jesucristo se revele.

 

Tener balance es cuestión de refinar la fe. Pedro compara la fe madura al proceso de templar metales preciosos. La fe y el carácter, como los metales preciosos, pueden ser corrompidos (1Co 15:33). El proceso de acrisolar (refinación) por el fuego quita las impurezas. El refinador sabe cuándo el proceso se completa pues puede ver su reflexión en la superficie del metal perfectamente. El oro y la plata pura tienen superficies que reflejen la luz perfectamente como un espejo.

 

El acrisolar también endurece los metales, para poder soportar cargas más y más fuertes sin desplomarse:

 

Romanos 5:3-5

Y no sólo en esto, sino también en nuestros sufrimientos, porque sabemos que el sufrimiento produce perseverancia; 4 la perseverancia, entereza de carácter; la entereza de carácter, esperanza. 5 Y esta esperanza no nos defrauda, porque Dios ha derramado su amor en nuestro corazón por el Espíritu Santo que nos ha dado.

 

En este pasaje podemos ver los componentes individuales de una fe madura: perseverancia, carácter y esperanza. Todos son producidos por pruebas y sufrimiento. Cual quiera de éstos que sean ganados sin el sufrimiento debido son ilusiones ineficaces, puesto que éstos, por definición, son probados por el fuego. ¡El fuego los probará genuinos!

 

1 Corintios 3:11-13

porque nadie puede poner un fundamento diferente del que ya está puesto, que es Jesucristo. 12 Si alguien construye sobre este fundamento, ya sea con oro, plata y piedras preciosas, o con madera, heno y paja, 13 su obra se mostrará tal cual es, pues el día del juicio la dejará al descubierto. El fuego la dará a conocer, y pondrá a prueba la calidad del trabajo de cada uno.

 

Sin el proceso de refinamiento o templanza los metales preciosos son reducidos y frágiles; de poco uso. Necesitas darle la bienvenida a las pruebas. ¡Las presiones y el sufrimiento - te preparan para la eternidad!

 

9 – El sufrimiento trae el fruto del Espíritu Santo – Piensa en la más noble de virtudes y cómo se presentan en la gente.

 

Gálatas 5:22-23

En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, 23 humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas.

 

Piense en cómo cada uno de éstos frutos se prueban como genuinos. Solo a través de las pruebas y problemas de la vida se pueda ejercitar tu amor, alegría, paz y paciencia. Sin problemas, prejuicios, miedos, o peligro no podrías decir que posees éstos frutos.

 

El amor frente a la idolatría: ¿Puedes aprender a amar si no tienes enemigos? ¿Puedes decir que amas a Dios sin tener que entregar todo lo tuyo, incluyendo tus decisiones y metas en esta vida?

 

La alegría frente a la tristeza mundana: ¿Cómo puedes decir que tienes alegría verdadera a menos que hayas pasado por los tiempos más miserables de tu vida? ¿Cómo puedes decir que tu alegría es verdadera a menos que sepas las profundidades del dolor y del sufrimiento? La alegría que se siente es justamente eso: una sensación fugaz. La alegría verdadera no depende de una sensación, es una convicción templada por la frustración y los tiempos más difíciles que has tenido en tu vida.

 

La paz frente a la discordia: La paz nunca existirá en la tierra debido al pecado. La única paz verdadera viene a los hombres que tienen el favor del Señor, es decir, los que son obedientes. Estos hombres obedientes entienden la paz verdadera ya que han sido probados por cada tentación carnal que uno puede pasar en este cuerpo. Donde hay pecado no puede haber fruto del Espíritu; no puede haber paz. Pero la paz no es solo la ausencia de la discordia. Los que tienen la paz que sobrepasa todo entendimiento (Fil. 4:7) obran hacia la supresión de cualquier cosa en sí mismos que pueda aniquilar esa paz.

 

La paciencia frente a la intolerancia: ¿Puedes tener paciencia sin frenesí? ¿Puedes decir que has sido paciente sin haber tenido que esperar y sufrir de largo por algo que desees? El tener paciencia, lo cual es evidencia de amor verdadero, significa estar muerto a si mismo. Sin paciencia no puedes amar y te consumes en tu propio egoísmo.

 

Fil 1:20

Mi ardiente anhelo y esperanza es que en nada seré avergonzado, sino que con toda libertad, ya sea que yo viva o muera, ahora como siempre, Cristo será exaltado en mi cuerpo.

 

1Co 16:13

Manténganse alerta; permanezcan firmes en la fe; sean valientes y fuertes.

 

Courage vs. cowardice: Fear, or danger, two very uncomfortable situations, temper courage. In the absence of fear or danger you wouldn’t be able to test for this fruit of the Spirit.

 

La valentía frente a la cobardía: Temor, o peligro, dos situaciones muy incómodas, templan nuestro coraje. En ausencia del miedo o del peligro no podrías producir este fruto del Espíritu Santo.

 

10 – El sufrimiento nos ayuda a separar lo visible de lo invisible – el sufrimiento nos ayuda a ver lo vacío del mundo material a luz de las cosas estables de lo eterno. El sufrimiento nos da la visión que puede penetrar a través de la pantalla hueca de este mundo.

 

Una vez que el alma este bien acostumbrada al sufrimiento, y haya permitido que los fuegos de las pruebas la purifiquen, esa alma no es engañada por los placeres temporales de este mundo.

 

2Co 4:18

Así que no nos fijamos en lo visible sino en lo invisible, ya que lo que se ve es pasajero, mientras que lo que no se ve es eterno.

 

¿El sufrimiento te da una clase de visión especial, sabes? Te permite ver más allá de la virtualidad de este mundo. De esta forma permanecerás al reino inconmovible de Dios para toda la eternidad:

 

Heb 12:25-29

25 Tengan cuidado de no rechazar al que habla, pues si no escaparon aquellos que rechazaron al que los amonestaba en la tierra, mucho menos escaparemos nosotros si le volvemos la espalda al que nos amonesta desde el cielo. 26 En aquella ocasión, su voz conmovió la tierra, pero ahora ha prometido: "Una vez más haré que se estremezca no sólo la tierra sino también el cielo." 27 La frase “una vez más” indica la transformación de las cosas movibles, es decir, las creadas, para que permanezca lo inconmovible. 28 Así que nosotros, que estamos recibiendo un reino inconmovible, seamos agradecidos. Inspirados por esta gratitud, adoremos a Dios como a él le agrada, con temor reverente, 29 porque nuestro "Dios es un fuego consumidor".

 

Una vez que tus ojos estén fijos en el reino inconmovible no rechazarás nada de Dios. No despreciaras las advertencias que recibes aquí de los que realmente te aman con la verdad.

 

Quizás no has sufrido lo suficiente y por eso tu orgullo evita que percibas lo invisible. Tal vez tengas que sufrir un poco mas en esta vida de modo que no tengas que sufrir por la eternidad. Aprende de las lecciones que Dios te está dando, porque te salvaran eventualmente si aplicas sabiduría. Recuerda que nuestro Dios es un fuego consumidor y El no es parcial a nadie. Él es justo tanto como es santo y misericordioso. Ahora Su misericordia está sobre ti para que aceptes a Su hijo y sacrifiques tu orgullo.

 

Entender lo que es el sufrimiento y como aventajarse de el es clave para tener la mente sana en Jesús Cristo.