Enemigos de la Mente – Parte 6

 

Hemos estado examinando maneras y estrategias que el diablo emplea para intentar confundirnos y desviarnos de nuestra dedicación al Señor. Puesto que estamos en la carne, es decir, propensos a pecar ya que somos imperfectos, Satanás se aprovecha de eso y nos engaña al usar nuestras emociones de varias diversas maneras que ya hemos explicado a través de este curso.

 

Necesitamos tener presente que nuestra fe depende de la demostración de misericordia y sabiduría que Dios nos ha revelado en Cristo Jesus. Pablo explica en el Espíritu:

 

1 Corintios 2:1-16 (Nueva Versión Internacional)

   1Yo mismo, hermanos, cuando fui a anunciarles el testimonio* de Dios, no lo hice con gran elocuencia y sabiduría.

   2Me propuse más bien, estando entre ustedes, no saber de cosa alguna, excepto de Jesucristo, y de éste crucificado.

   3Es más, me presenté ante ustedes con tanta debilidad que temblaba de miedo.

   4No les hablé ni les prediqué con palabras sabias y elocuentes sino con demostración del poder del Espíritu,

   5para que la fe de ustedes no dependiera de la sabiduría humana sino del poder de Dios.

   6En cambio, hablamos con sabiduría entre los que han alcanzado madurez,* pero no con la sabiduría de este mundo ni con la de sus gobernantes, los cuales terminarán en nada.

   7Más bien, exponemos el misterio de la sabiduría de Dios, una sabiduría que ha estado escondida y que Dios había destinado para nuestra gloria desde la eternidad.

   8Ninguno de los gobernantes de este mundo la entendió, porque de haberla entendido no habrían crucificado al Señor de la gloria.

   9Sin embargo, como está escrito: "Ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado, ninguna mente humana ha concebido lo que Dios ha preparado para quienes lo aman."

   10Ahora bien, Dios nos ha revelado esto por medio de su Espíritu, pues el Espíritu lo examina todo, hasta las profundidades de Dios.

   11En efecto, ¿quién conoce los pensamientos del ser humano sino su propio espíritu que está en él? Así mismo, nadie conoce los pensamientos de Dios sino el Espíritu de Dios.

   12Nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo sino el Espíritu que procede de Dios, para que entendamos lo que por su gracia él nos ha concedido.    13Esto es precisamente de lo que hablamos, no con las palabras que enseña la sabiduría humana sino con las que enseña el Espíritu, de modo que expresamos verdades espirituales en términos espirituales.*    14El que no tiene el Espíritu* no acepta lo que procede del Espíritu de Dios, pues para él es locura. No puede entenderlo, porque hay que discernirlo espiritualmente.    15En cambio, el que es espiritual lo juzga todo, aunque él mismo no está sujeto al juicio de nadie, porque    16"¿quién ha conocido la mente del Señor para que pueda instruirlo?"* Pero nosotros tenemos la mente de Cristo.

 

Al darnos cuenta de los tesoros que nuestro Padre Divino cariñoso nos ha dado, entendemos los secretos para desarmar los dardos crueles que el diablo y sus demonios lanzan a nuestro camino. Necesitamos cerciorarnos de que estemos en la trayectoria a la madurez, y que no estemos siempre aprendiendo sin nunca alcanzar la comprensión de la verdad - como sucede con los que se cargan con sus pasiones y pecados (2 Tim 3:6-7).

 

VII – Perfeccionismo (legalismo religioso) – Cuando quieres estar en control de todo

 

Mateo 5:44-48

   44Pero yo les digo: Amen a sus enemigos y oren por quienes los persiguen,*

   45para que sean hijos de su Padre que está en el cielo. Él hace que salga el sol sobre malos y buenos, y que llueva sobre justos e injustos.

   46Si ustedes aman solamente a quienes los aman, ¿qué recompensa recibirán? ¿Acaso no hacen eso hasta los recaudadores de impuestos?

   47Y si saludan a sus hermanos solamente, ¿qué de más hacen ustedes? ¿Acaso no hacen esto hasta los gentiles?

   48Por tanto, sean perfectos, así como su Padre celestial es perfecto (teleios: completo, perfecto, maduro).

 

Pablo instruye a los Corintios:

 

1Co 14:12 Por eso ustedes, ya que tanto ambicionan dones espirituales, procuren que éstos abunden (perisseuo: teniendo en abundancia, excederse, aumentando, por encima y arriba) para la edificación de la iglesia.

 

2Co 8:7 Pero ustedes, así como sobresalen (igual que la definición anterior) en todo --en fe, en palabras, en conocimiento, en dedicación y en su amor hacia nosotros*--, procuren también sobresalir en esta gracia de dar.

 

2Co 13:11 En fin, hermanos, alégrense, busquen* su restauración (katartizo: totalmente cuidadoso, perfecto, preparado; ajustado, juicioso, completo), hagan caso de mi exhortación, sean de un mismo sentir, vivan en paz. Y el Dios de amor y de paz estará con ustedes.

 

Si nuestro compromiso al Señor es uno serio, lleno de amor y dedicación a El, nos veremos obligados a siempre dirigirnos hacia la excelencia y la perfección en nuestro servicio e El y Su Reino. El Señor quiere que nos enfoquemos en la meta más noble y que corramos como esa persona que gana el premio en una carrera (1Co 9:24). ¡El amor de Cristo nos constriñe a que hagamos lo  mejor para El! Al mismo tiempo, necesitamos ser sobrios a nuestra situación aquí, en este cuerpo, en esta tierra.

 

El Señor sabe que apenas somos como la niebla (Santiago 4:14), aquí hoy e ido mañana. ¡Nadie es perfecto en el sentido de no tener pecados! La palabra perfecto usada en los textos que examinamos significa “ser completo, maduro, no carecer en nada.” ¿Es posible que esto suceda mientras que vivamos en la carne?

 

Rom 3:10-18

   10Así está escrito: "No hay un solo justo, ni siquiera uno;    11no hay nadie que entienda, nadie que busque a Dios.   12Todos se han extraviado; por igual se han corrompido. No hay nadie que haga lo bueno, no hay ni siquiera uno."*    13"Su garganta es un sepulcro abierto; su lengua practica el engaño."* "Hay veneno de víbora en sus labios."*    14"Su boca está llena de maldición y de amargura."*    15"Veloces son sus pies para ir a derramar sangre;    16dejan ruina y miseria en su camino,    17y no conocen el camino de paz."*    18"No hay temor de Dios delante de sus ojos."*

 

Somos obviamente "mercancías dañadas", a pesar de esto nuestro Padre Divino nos considera valiosos y dignos de ser suyos por medio de Jesús Cristo. Su meta es que seamos perfectos en amor. No podemos ser perfectos en la carne pero podemos ser perfectos, como es lo es Dios, cuando nos enfocamos en hacer y decir lo mas excelente, cuál es AMOR.

 

¿Recuerdas el secreto que Pablo compartió con los corintios? Al final del capítulo 12 de 1era de Corintios él dice, “les demostraré un camino más excelente.” La palabra excelente en el Griego es huperbole, de la cuál sacamos nuestra hipérbole. En el Griego antiguo significó “lo más excelente, sobreabundante, más allá (fuera) de lo medido.”

 

¿Qué manera es sobreabundante y excelente? Así es la manera del AMOR. El conjunto del capítulo 13 en 1era de Corintios se dedica a explicar el AMOR como una actitud y acción, nunca como una sensación o emoción. Considera cada calificador del amor descrito y nota que, para que puedas experimentar amor debes tener esta actitud del amor en ti, cuál es perfeccionada al practicarlo con otros. De esto habla Juan en estos versículos:

 

1Juan 2:4-6

   4El que afirma: "Lo conozco", pero no obedece sus mandamientos, es un mentiroso y no tiene la verdad.

   5En cambio, el amor de Dios se manifiesta plenamente* en la vida del que obedece su palabra. De este modo sabemos que estamos unidos a él:

   6el que afirma que permanece en él, debe vivir como él vivió.

 

1Juan 4:11-21

   11Queridos hermanos, ya que Dios nos ha amado así, también nosotros debemos amarnos los unos a los otros.

   12Nadie ha visto jamás a Dios, pero si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece entre nosotros, y entre* nosotros su amor se ha manifestado plenamente.*

   13¿Cómo sabemos que permanecemos en él, y que él permanece en nosotros? Porque nos ha dado de su Espíritu.

   14Y nosotros hemos visto y declaramos que el Padre envió a su Hijo para ser el Salvador del mundo.

   15Si alguien reconoce que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios.

   16Y nosotros hemos llegado a saber y creer que Dios nos ama. Dios es amor. El que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él.

   17Ese amor se manifiesta plenamente* entre nosotros para que en el día del juicio comparezcamos con toda confianza, porque en este mundo hemos vivido como vivió Jesús. En el amor no hay temor,

   18sino que el amor perfecto echa fuera el temor. El que teme espera el castigo, así que no ha sido perfeccionado en el amor.

   19Nosotros amamos a Dios porque él nos amó primero.

   20Si alguien afirma: "Yo amo a Dios", pero odia a su hermano, es un mentiroso; pues el que no ama a su hermano, a quien ha visto, no puede amar a Dios, a quien no ha visto.

   21Y él nos ha dado este mandamiento: el que ama a Dios, ame también a su hermano.

 

Pablo lo resume en estos versículos:

 

Col 3:12-14

   12Por lo tanto, como escogidos de Dios, santos y amados, vístanse de afecto entrañable y de bondad, humildad, amabilidad y paciencia,

   13de modo que se toleren unos a otros y se perdonen si alguno tiene queja contra otro. Así como el Señor los perdonó, perdonen también ustedes.

   14Por encima de todo, vístanse de amor, que es el vínculo perfecto (teleiotes: perfección moral y espiritual; el estado de plenitud mental y moral).

 

El amor es perfecto. Cuando somos maduros en amor somos perfectos en amor. Puesto que el amor es perfecto, cuando amamos, somos perfectos. No puedes amar e incurrir una equivocación (pecado) mientras amas  a la manera de Dios. Así es cómo Dios lo diseñó, puesto que El es AMOR. Los que intentan ser perfectos de otra manera, según la carne, vivirán decepcionados y decepcionando a otros puesto que seguimos siendo propensos a pecar, ¡aunque practiquemos el amor de Dios! No hay tal cosa como un estado de perfección sin pecado en la tierra; ¡solamente en cielo! No podemos por nuestra propia “perfección”, complacer a nadie, sobretodo a Dios. La única manera de ser como Dios y Jesús es cuando nos amamos los unos a los otros de corazón y de mente; amando a Dios con todo nuestro corazón, mente, fuerza y alma. El amor se tiene que practicar en toda plenitud para que sea perfeccionado en nosotros (Marcos 12:28-31).

 

 

Bien, ésta es la teología del amor y de la perfección, o la madurez; el ser una persona completa. Ahora hablemos sobre lo práctico de este camino excelente:

 

¿Qué puedo hacer para evitar el pecado del perfeccionismo (legalismo)?

 

1-     Mejora TU carácter: El Señor nuestro Dios desea que maduremos y seamos completos. Eso sucederá cuando pares de enfocarte en otros y comiences contigo mismo. Cuando juzgamos a otros de manera autosuficiente y legalista no estamos juzgando de la manera correcta, y por lo tanto nuestro propio juicio será muy áspero de parte de Dios. ¡El ser un perfeccionista te hará juzgar a Dios mismo eventualmente!

 

Santiago 5:7-9

   7Por tanto, hermanos, tengan paciencia hasta la venida del Señor. Miren cómo espera el agricultor a que la tierra dé su precioso fruto y con qué paciencia aguarda las temporadas de lluvia.

   8Así también ustedes, manténganse firmes y aguarden con paciencia la venida del Señor, que ya se acerca.

   9No se quejen unos de otros, hermanos, para que no sean juzgados. ¡El juez ya está a la puerta!

 

  Rom 2:1-8

   1Por tanto, no tienes excusa tú, quienquiera que seas, cuando juzgas a los demás, pues al juzgar a otros te condenas a ti mismo, ya que practicas las mismas cosas.

   2Ahora bien, sabemos que el juicio de Dios contra los que practican tales cosas se basa en la verdad.

   3¿Piensas entonces que vas a escapar del juicio de Dios, tú que juzgas a otros y sin embargo haces lo mismo que ellos?

   4¿No ves que desprecias las riquezas de la bondad de Dios, de su tolerancia y de su paciencia, al no reconocer que su bondad quiere llevarte al arrepentimiento?

   5Pero por tu obstinación y por tu corazón empedernido sigues acumulando castigo contra ti mismo para el día de la ira, cuando Dios revelará su justo juicio.

   6Porque Dios "pagará a cada uno según lo que haya hecho".*

   7Él dará vida eterna a los que, perseverando en las buenas obras, buscan gloria, honor e inmortalidad.

   8Pero los que por egoísmo rechazan la verdad para aferrarse a la maldad, recibirán el gran castigo de Dios.

 

2-     Confía en la tolerancia y la paciencia de tu Padre Divino: Su deseo es darte esperanza y hacerte completo y satisfecho, en la único forma que El puede. Con frecuencia nuestra propia línea de conducta proviene del egoísmo y falta de visión. No podemos ver más allá de nuestras narices y nuestros planes nos traen pena en vez de satisfacción. Necesitamos aprender a pensar en términos de la eternidad para mantener nuestra perspectiva en armonía con los planes de Dios para nosotros y para los que están a nuestro alrededor. Aprende a esperar al Señor.

 

Jer 29:11-13

   11  Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes afirma el Señor, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza.

   12  Entonces ustedes me invocarán, y vendrán a suplicarme, y yo los escucharé.

   13  Me buscarán y me encontrarán, cuando me busquen de todo *corazón.

 

Isa 30:18 Por eso el Señor los espera, para tenerles piedad; por eso se levanta para mostrarles compasión. Porque el Señor es un Dios de *justicia. ¡*Dichosos todos los que en él esperan!

 

3-     No seas rígido en tu forma - se flexible: No te hagas ni hagas a otros miserables al exigir expectativas poco realistas, a las cuales nadie pueden alcanzar. Si tu corazón es duro y te resistes en arrepentirte, Dios eventualmente te hará ver el error de tu manera, pero te costara. Por lo tanto, aprende a ser flexible contigo mismo para que puedas ser flexible con otros en cuanto a las cosas de este mundo. Se de corazón suave, mas duro en tus convicciones sobre la palabra de Dios.

 

Pro 29:1 El que es reacio a las reprensiones será destruido de repente y sin remedio.

 

4-     Reconoce que cada persona en el cuerpo de Cristo está en a un nivel de la madurez espiritual diferente.

 

Fili 3:8-16

   8Es más, todo lo considero pérdida por razón del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por él lo he perdido todo, y lo tengo por estiércol, a fin de ganar a Cristo

   9y encontrarme unido a él. No quiero mi propia justicia que procede de la ley, sino la que se obtiene mediante la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios, basada en la fe. (no en los sentimientos)

   10Lo he perdido todo a fin de conocer a Cristo, experimentar el poder que se manifestó en su resurrección, participar en sus sufrimientos y llegar a ser semejante a él en su muerte.

   11Así espero alcanzar la resurrección de entre los muertos.

   12No es que ya lo haya conseguido todo, o que ya sea perfecto. Sin embargo, sigo adelante esperando alcanzar aquello para lo cual Cristo Jesús me alcanzó a mí.

   13Hermanos, no pienso que yo mismo lo haya logrado ya. Más bien, una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delante,

   14sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús.

   15Así que, ¡escuchen los perfectos! Todos debemos* tener este modo de pensar. Y si en algo piensan de forma diferente, Dios les hará ver esto también.

   16En todo caso, vivamos de acuerdo con lo que ya hemos alcanzado.*

 

Rom 14:4 ¿Quién eres tú para juzgar al siervo de otro? Que se mantenga en pie, o que caiga, es asunto de su propio señor. Y se mantendrá en pie, porque el Señor tiene poder para sostenerlo.

 

Phi 1:6 Estoy convencido de esto: el que comenzó tan buena obra en ustedes la irá perfeccionando hasta el día de Cristo Jesús.

 

Heb 13:20-21

   20El Dios que da la paz levantó de entre los muertos al gran Pastor de las ovejas, a nuestro Señor Jesús, por la sangre del pacto eterno.

   21Que él los capacite en todo lo bueno para hacer su voluntad. Y que, por medio de Jesucristo, Dios cumpla en nosotros lo que le agrada. A él sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

 

5-     Haz lo que puedas para ayudar a otros.

 

1Tes 5:14-16

   14Hermanos, también les rogamos que amonesten a los holgazanes, estimulen a los desanimados, ayuden a los débiles y sean pacientes con todos.

   15Asegúrense de que nadie pague mal por mal; más bien, esfuércense siempre por hacer el bien, no sólo entre ustedes sino a todos.

   16Estén siempre alegres,

 

6-     Deja el producto final a Dios. Él es el Señor y El sabe lo mejor que cada uno de nosotros necesita. Confía que El está trabajando en tus hermanos y hermanas y que El trabaja a través de ellos para ayudarte a ser completo. Él trabaja a pesar de sus errores para ayudarte a ser paciente y a crecer en la fe, y trabaja a través de su amor perfecto para animarte cuando estas débil o tímido. Cualquiera que sea, con lo que percibas siendo bueno o malo, ¡es Dios que trabaja a tu favor y a favor de todos en el cuerpo de Cristo! ¡Es Su cuerpo!

 

1Co 4:5 Por lo tanto, no juzguen nada antes de tiempo; esperen hasta que venga el Señor. Él sacará a la luz lo que está oculto en la oscuridad y pondrá al descubierto las intenciones de cada corazón. Entonces cada uno recibirá de Dios la alabanza que le corresponda.

 

7-     Templanza - para evitar extremos la persona cristiana debe ser equilibrada, sin tirar a la izquierda o a la derecha, moderado en sus pasiones y en su objetividad. No es apasionado en sus sentimientos ni es él Sr. Spock.

 

Rom 12:3  Por la gracia que se me ha dado, les digo a todos ustedes: Nadie tenga un concepto de sí más alto que el que debe tener, sino más bien piense de sí mismo con moderación (templanza), según la medida de fe que Dios le haya dado.

 

Eclesiastés 7:14-22  

   14  Cuando te vengan buenos tiempos, disfrútalos; pero cuando te lleguen los malos, piensa que unos y otros son obra de Dios, y que el hombre nunca sabe con qué habrá de encontrarse después.

   15  Todo esto he visto durante mi absurda vida: hombres justos a quienes su justicia los destruye, y hombres malvados a quienes su maldad les alarga la vida.

   16  No seas demasiado justo, ni tampoco demasiado sabio. ¿Para qué destruirte a ti mismo?

   17  No hay que pasarse de malo, ni portarse como un necio. ¿Para qué morir antes de tiempo?

   18  Conviene asirse bien de esto, sin soltar de la mano aquello. Quien teme a Dios saldrá bien en todo.

   19  Más fortalece la sabiduría al sabio que diez gobernantes a una ciudad.

   20  No hay en la tierra nadie tan justo que haga el bien y nunca peque.

   21  No prestes atención a todo lo que se dice, y así no oirás cuando tu siervo hable mal de ti,

   22  aunque bien sabes que muchas veces también tú has hablado mal de otros.