Enemigos de la Mente – Parte 8

 

Eclesiastés 5:15-20

 15  Tal como salió del vientre de su madre, así se irá: desnudo como vino al mundo, y sin llevarse el fruto de tanto trabajo.

 16  Esto es un mal terrible: que tal como viene el hombre, así se va. ¿Y de qué le sirve afanarse tanto para nada?

 17  Además, toda su vida come en tinieblas, y en medio de muchas molestias, enfermedades y enojos.

 18  Esto es lo que he comprobado: que en esta vida lo mejor es comer y beber, y disfrutar del fruto de nuestros afanes. Es lo que Dios nos ha concedido; es lo que nos ha tocado.

 19  Además, a quien Dios le concede abundancia y riquezas, también le concede comer de ellas, y tomar su parte y disfrutar de sus afanes, pues esto es don de Dios.

 20  Y como Dios le llena de alegría el *corazón, muy poco reflexiona el hombre en cuanto a su vida.

 

Estas palabras, que vienen de un hombre a quien Dios dio mucha sabiduría junto con abundancia y poder, nos instruyen en el cuidado que debemos tener mientras vivimos en esta tierra. Paz, alegría, y satisfacción proceden del hombre espiritual:

 

Rom 8:5-8

 5Los que viven conforme a la naturaleza pecaminosa fijan la mente en los deseos de tal naturaleza; en cambio, los que viven conforme al Espíritu fijan la mente en los deseos del Espíritu.

 6La mentalidad pecaminosa es muerte, mientras que la mentalidad que proviene del Espíritu es vida y paz.

 7La mentalidad pecaminosa es enemiga de Dios, pues no se somete a la ley de Dios, ni es capaz de hacerlo.

 8Los que viven según la naturaleza pecaminosa no pueden agradar a Dios.

 

Porque tenemos que protegernos contra las molestias que una mente ajena a Dios puede producir, debemos estudiar cómo Satanás utiliza nuestras mentes y emociones para que vivamos en amargura, envidia, desunión y malos hechos. Todas estas cosas son el resultado de una mente enferma. La mente sana es una que está en paz y que puede regocijarse en cada día que Dios ha hecho.

 

IX – Cólera (también conocida como rabia, enojo e ira) – Cuando su espíritu esta fuera de control

 

Primero librémonos de algunas ideas falsas sobre la cólera.

 

Mar 3:1-5

 1En otra ocasión entró en la sinagoga, y había allí un hombre que tenía la mano paralizada.

 2Algunos que buscaban un motivo para acusar a Jesús no le quitaban la vista de encima para ver si sanaba al enfermo en sábado.

 3Entonces Jesús le dijo al hombre de la mano paralizada: --Ponte de pie frente a todos.

 4Luego dijo a los otros: --¿Qué está permitido en sábado: hacer el bien o hacer el mal, salvar una vida o matar? Pero ellos permanecieron callados.

 5Jesús se les quedó mirando, enojado y entristecido por la dureza de su corazón, y le dijo al hombre: --Extiende la mano. La extendió, y la mano le quedó restablecida.

 

Jesús se enojo. ¿Fue pecado?

 

1Pe 2:21-23

 21Para esto fueron llamados, porque Cristo sufrió por ustedes, dándoles ejemplo para que sigan sus pasos.

 22"El no cometió ningún pecado ni hubo engaño alguno en sus labios."*

 23Cuando proferían insultos contra él, no replicaba con insultos; cuando padecía, no amenazaba, sino que se entregaba a aquel que juzga con justicia.

 

Un hombre bajo el control del Espíritu Santo no peca aunque lo enojen.

 

Efe 4:26-27

 26"Si se enojan, no pequen."* No dejen que el sol se ponga estando aún enojados,

 27ni den cabida al diablo.

 

¡La cólera que está bajo control se disipa y es olvidada antes que termine el día, para no ser recordada otra vez de al día siguiente o siempre! ¡Es una emoción que pasa, no un rasgo de tu carácter!

 

¿Conocían a Jesús como hombre enojado o como hombre apacible? ¿Y ustedes que sufren de este enemigo de la mente? ¿Es la cólera un rasgo en su persona o algo que le sucede de vez en cuando?

 

Hay diversas palabras para las varias clases de cólera en la lengua griega:

 

Thumos: sugiere un arrebato de la cólera que viene repentinamente pero se desploma algo rápidamente

Orge: menos espontáneo pero habita por más tiempo en la persona.

 

¿Cómo es ACEPTABLE estar enojado ocasionalmente pero no pecar en nuestra cólera?

 

La repuesta esta en los Proverbios.

 

Recuerde que la cólera, como cualquier otra emoción, es provocada por los estímulos de su ambiente. Si usted es una persona enojada sin ningún provocación entonces eso es fruto de una mente venenosa que se ha fijado a una trayectoria de pecado continuo. ¡Necesitas renovación en tu vida! ¡Tus propios deseos y egoísmo malvado te atrapa! ¡Necesitas conocer a Jesús y dejar que te traiga paz!

 

Pro 16:32  Más vale ser paciente que valiente; más vale dominarse a sí mismo que conquistar ciudades.

 

 

Pro 22:24-25

24  No te hagas amigo de gente violenta, ni te juntes con los iracundos,

 25  no sea que aprendas sus malas costumbres y tú mismo caigas en la trampa.

 

Pro 19:19  El iracundo tendrá que afrontar el castigo; el que intente disuadirlo aumentará su enojo. (el que lo trate de rescatar, lo tendrá que hacer continuamente)

 

Pro 25:28  Como ciudad sin defensa y sin murallas es quien no sabe dominarse.

 

Estos proverbios hablan sobre el hombre que se da a la cólera, es decir que no tiene ningún autodominio sobre esta emoción. Se enfurecen de nada y están maldiciendo siempre todo y son malcriados en todo. Claro, tratan de disimular ante personas ajenas, ¡pero a veces ni eso! ¡Son como una ciudad sin paredes, fuera de control! Este último proverbio se refiere a cualquier persona que no tiene ningún control de sus deseos o emociones.

 

Emociones como la cólera necesitan ser manejadas en todo momento. No esta mal sentirse enojado ni dejar que algo le enoje, especialmente si es una causa justificada; pero debes siempre recordar esto:

 

Santiago 1:19-20

 19Mis queridos hermanos, tengan presente esto: Todos deben estar listos para escuchar, y ser lentos para hablar y para enojarse;

 20pues la ira humana no produce la vida justa que Dios quiere.

 

Tu cólera nunca producirá la vida justa que Dios requiere. ¡Ninguna emoción produce la vida justa! El vivir una vida justa conlleva obedecer los mandamientos de Dios y amarlo con todo tu corazón, alma, mente y fuerzas y demostrar todo eso en cómo amas a tus vecinos; que incluyen, sobretodo, tu familia, hermanos y hermanas en la iglesia (Mat 12:30). El amar de esta manera santa conlleva poner a un lado la cólera (1Tim 2:8; Col 3:8; Eph 4:31; 6:4; Gal 5:20; 2Co 12:20):

 

1Ti 2:8 Quiero, pues, que en todas partes los hombres levanten las manos al cielo con pureza de corazón, sin enojos ni contiendas.

 

Col 3:8 Pero ahora abandonen también todo esto: enojo, ira, malicia, calumnia y lenguaje obsceno.

 

Efe 4:31 Abandonen toda amargura, ira y enojo, gritos y calumnias, y toda forma de malicia.

 

Efe 6:4 Y ustedes, padres, no hagan enojar a sus hijos, sino críenlos según la disciplina e instrucción del Señor.

 

¡Está claro que no debemos ser gente que se da a esta emoción o permitir que otros nos provoquen para responder en cólera incontrolada!

 

¡La cólera es un enemigo de la mente que puede enredarnos en una trampa y arruinarnos! Es una de las formas que el diablo elige para manipularte y hacerle su trabajo malvado de lastimar y provocar otros a la ira y la amargura.